8 de septiembre de 2016

Bandas infravaloradas: Rescate de Linares; la mala suerte de vivir a la sombra

No cabe duda de que Linares es tierra de músicos de Semana Santa.
La tierra que, de hecho, viera nacer a Alberto Escámez, iniciador del estilo compositivo de cornetas y tambores, es conocida por albergar a numerosas bandas de todos los estilos cofrades en las que conviven centenares de músicos, teniendo incluso su propio estilo musical de Semana Santa como son las bandas de cabecera.
Indudablemente a la cabeza de todas estas bandas está, como no, la archiconocida Pasión de Linares, cuyo prestigio la precede, siendo también conocidas por su calidad bandas como el Rosario de cornetas y tambores (les pierde a mi gusto ser un calco más de Presentación), o Bandas de Música como María Inmaculada o Manuel Garín que en años atrás hicieron buenas apariciones en Hermandades cordobesas.
A la sombra de la fama de esas particulares bandas de cabecera, únicas de esta Semana Santa, y de esas citadas bandas, siendo una banda quizás no tan mencionada de Linares está una Agrupación, una de las muchas que se fundaron en esta ciudad jiennense y de las pocas que sobrevive, y de hecho sobrevive con una calidad que para nada es acorde a la fama de esta banda que tanto quizás pase bastante desapercibida para el resto del mundo cofrade en comparación a sus compañeras y vecinas bandas, y muy en especial con su vecina "mayor" y de su mismo estilo, Pasión, que es a la que -por razones obvias- siempre han apuntado todos los focos.

Dicha banda tan desapercibida para los oídos cofrades es la Agrupación Musical María Santísima de los Dolores, o como quizás sea más conocida el Rescate. Siendo, de hecho, más antigua que sus dos "hermanas" bandas de Cristo, la referida Pasión y el Rosario de Linares, las que a pesar de ser más jóvenes se están llevando más atención, el Rescate bien es cierto que nunca ha dejado de ser una de las más destacadas Agrupaciones de la provincia de Jaén. Su único problema, como hemos dicho, la mala suerte de compartir tierra con bandas que le hacen sombra de cara al público mayoritario y que hacen de esta Agrupación, a mi gusto, merecedora de tener su artículo en este espacio de "Bandas infravaloradas".

¿Por qué? Sin llegar al nivel de las punteras, el Rescate de Linares es una banda de sonoridad correcta, afinación y una bastante buena interpretación, lo que hace de ella una banda de nivel medio-alto de las se les supondría quizás más presencia en capitales (algo que, por alguna razón, es un extraño medidor de la calidad de las bandas, su cantidad de pasos en capitales, un medidor algo falso si nos fijamos en que la mayoría de Hermandades de grandes ciudades paga menos que un jugador del Barça a Hacienda).
En Córdoba, por ejemplo, fue una digna sustituta al profundo hueco que en la Hermandad de las Penas de Santiago dejó la Agrupación leonesa que anteriormente acompañaba al Cristo de las Penas, algo que la Hermandad desgraciadamente no supo ver por no "gustarle el estilo por ser bastante raro" (y yo me pregunto ¿esa queja fue de la Hermandad o de los costaleros, que son más dados a criticar estas bandas de sello "raro"?).

Y es que, ese es otro de los aspectos donde esta banda gana enteros. Aunque su repertorio clásico y algunos de sus arreglos respondan a ese tipo de arreglos que "bastardizan" una marcha original hasta hacerla irreconocible, el repertorio propio del Rescate destaca sobremanera como se ve en las marchas de sus dos discos. Empezando por el segundo de ellos, titulado En el nombre del Padre, disco que saltara a la fama por una horrorosa carátula que no hace justicia con el contenido sonoro que en él se guarda, pues incluye temas de autores de lo más destacado musicalmente de la actualidad como Antonio Moreno Pozo, Cristóbal López Gándara, Abraham Padilla Consuegra, con otros nombres como Luis Fernández Ramos o Sergio Larrinaga.
Si bien yo prefiero quedarme con su primer disco. Llamado con el canitítulo Al Gitano de Santa María (que nos gusta un gitano en un nombre de una marcha) es, a mi gusto, un disco donde se conjuga calidad, sí, pero también temas bastante cofrades: la propia Al Gitano de Santa María de Sánchez Martín que da nombre al disco es una bastante buena marcha con pequeñas dosis de espectacularidad al estilo que el moronense acostumbraba por aquellos años, Espéranos en el Cielo una marcha de corte emotivo y de las mejores de la producción de Mena Hervás, una adaptación del Pange Lingua (el que popularizara Mocedades) que se ha hecho muy difundida por los repertorios de muchas Agrupaciones,...

Aunque sin duda, una marcha de ese disco, y la joya de la corona del repertorio propio de esta banda es sin duda, y permítanme que con ella me quede, la marcha Perdón. Una genialidad de las que siempre muestra el célebre Nicolás Barbero, iniciada en la forma de un canon (en música un canon es una composición con un contrapunto de tipo imitativo en la que una melodía es repetida por las diversas voces que van entrando en intervalos de tiempo sucesivos, para quien no sepa lo que es, el célebre Canon de Pachelbel es el más famoso ejemplo) responde a un tipo de marcha fúnebre muy emotiva a la par que sencilla en la que la melodía no necesita articularse en base a figuras cortas y un innecesario sobrecargamiento, siendo el tratamiento armónico y de las dinámicas suficiente para crear una obra de gran belleza y espiritualidad.

Así que, recuerden, cuando les hablen de música cofrade linarense, no se queden solo con la celebérrima Pasión y su musicalidad, no se queden solo con la hoy de moda Rosario, no se queden solo en sus características y llamativas bandas de cabecera,... Apunten este otro nombre y escuchen que, a la sombra de grandes bandas, también se puede hacer buena música digna de escucharse.

Puntos a resaltar: sin duda su repertorio propio. El intentar defender un estilo más o menos con una línea propia (hasta en indumentaria, con sus característicos pantalones rojos que, al menos desde que conozco esta banda siempre han lucido -actualizo: veo por Twitter que ya no es así, se han pasado al todo oscuro-) sin querer ser una copia de otras y, sobre todo, tratando de alejarse de las más que posibles comparaciones con su Agrupación vecina. Linares tiene suerte de tener dos grandes Agrupaciones y las dos bastante diferentes entre sí, cosa que enriquece mucho su panorama musical.

En su contra: algunos arreglos son de tarjeta amarilla o roja y sanción, vale que lo propio lleve una línea, pero no se le pueden hacer determinadas cosas a determinadas marchas porque si un costalero o un cofrade quiere escuchar una marcha de toda la vida, busca escuchar "esa marcha" y no una "libre interpretación" de otro compositor de esa marcha. Pero el punto más en su contra es lo que venimos incidiendo, ser de una ciudad como Linares y estar a la sombra de otras bandas con más fama o "visibilidad", especialmente inevitable cuando se hace música en la misma ciudad que una de las mejores Agrupaciones de Andalucía. Aun así, muy meritorio hacerlo y, además, defendiéndose bastante bien.

2 de septiembre de 2016

Fauna musicofrade: hoy, el "yollevoaquí"

Siempre he pensado que la antropología es una de mis vocaciones frustradas. Me encanta el estudio del ser humano y su comportamiento, me encanta observar y analizar costumbres tan altamente irracionales en un ser que se supone es racional, me encanta eso de observar las filias y fobias, las supersticiones, los mitos, las tradiciones,... como esas cosas se incrustan en el subconsciente humano definiendo sus rasgos socio-culturales y hacen de nosotros un animal de costumbres fácilmente encasillable y manejable.
El ser humano no deja, entonces, de ser un animal, y la humanidad tiene su propia "fauna" cargada de una gran diversidad de especies, y, por supuesto, el "homo kofrade" no escapa de tener su propia fauna. En mi antiguo blog quise hacer algo así analizando todos esos especímenes que conforman la gran fauna cofrade: el "objetivos" siempre estorbando y creyéndose con derecho a ello. El "petaladas" que se comunica a base de gritos a lo "rrreeeiiiinaaa", "que guapa hijaaaaaa" y toda esa retaila de ordinarieces gritadas a un paso en esos momentos de los que el petaladas toma nombre. El "cohetero" y su piromanía reprimida que lo lleva a celebrar cualquier acto religioso encendiendo algún artefacto explosivo. El "remangao", el "patillas", el "medallitas", el "varamando", el "yohesido" o "yosoy",... había muchos....
Por desgracia aquel blog terminó y en este me quiero dedicar solo al aspecto musical. Sin embargo la fauna musicofrade también es rica y, a modo documental, recupero aquí el análisis de los especímenes que la componen, que también son muchos y muy variados.

Comenzamos con el "yollevoaquí".

De nombre científico vetustus veteranus cornetensis, el "yollevoaquí" o también conocido como el "yollevotocando" debe su nombre a la famosa coletilla, seguida de los años que lleve en la banda o con su instrumento, usualmente empleada por este espécimen para comunicarse.

Especie muy común pues puede aparecer en cualquier banda tanto grande como pequeña, los "yollevoaquí" suelen ser varones rondando los 35 a 60 años de edad, siendo más frecuente encontrarlos en los hábitats de bandas fundadas en torno a los años 80, aunque se pueden dar casos en los que el "yollevoaquí" migre a una banda más joven, siendo más conocido en estos ambientes como el "yollevotocando".

Aunque, a diferencia de otros tipos de musicofrades, no es un ser demasiado agresivo, el "yollevoaquí" sí es en cambio un animal muy territorial, marcando a toda la banda como su propio territorio e intentando dejar ver su autoridad, especialmente a los más jóvenes y a los recién llegados, a los que comúnmente el "yollevoaquí" suele dar su chapa introductoria contando su vida musical.
Normalmente pésimos o regulares en lo musical, el "yollevoaquí" usa su "antigüedad" como argumento de autoridad ante los demás, y es curioso que dicho argumento suele ser aceptado, no se sabe si por respeto a los mayores o para evitar confrontaciones con ellos.
Aun así, esta autoridad como se ha dicho no suele concordar en nada con el rendimiento del "yollevoaquí". Más bien diríamos que todo lo contrario: el "yollevoaquí" es un animal de costumbres que no presenta una evolución y adaptación natural al medio musicofrade actual que lo rodea, estando en un permanente anclamiento en las costumbres y usos de cuando él empezó a tocar, normalmente ochenteros. Es por ello que los "yollevoaquí" rara vez aprendan lectura musical, tocando frecuentemente de oído y sin hacer caso a las dinámicas y demás. Si el director de la banda es, además, más joven que él y/o lleva menos tiempo que él en la banda, el "yollevoaquí" hará prevalecer su autoridad por su antigüedad pasándose por el arco del triunfo cualquier indicación u orden, pues, por mucho estudios musicales que éste pueda tener el "yollevoaquí" dirá que "yo llevo aquí/tocando 30 años y creo que de esto de bandas sé más que ese (el director)".
Disciplinariamente, el "yollevoaquí" también tiene sus propias costumbres: animal poco dado a aparecer por los ensayos que normalmente suele sustituir por una cerveza o un dominó en el bar o por ver un partido de Champions/UEFA/1ª regional (cualquier excusa es buena) pues el "yollevoaquí" afirma tener "embocadura perpetua" adquirida por sus años de experiencia (aunque luego llegue Semana Santa y tenga menos tiempo el instrumento en la boca que el novato que va paseando traje al que han metido ahí por rellenar). En casos de percusión, existen dos tipos de "yollevoaquí": o el mandamás, que suele ser rufador o redoblante (o él mismo se coloca en esa posición ya que, como decimos, no suele ensayar) y el común que suele ocupar plaza de bombista/platos y al que nadie se atreve a decirle nada porque son instrumentos que nadie quiere.
Esa nula disciplina la traslada el "yollevoaquí" a las actuaciones/procesiones, no siendo extraño encontrarse en los días de Semana Santa a los "yollevoaquí" rondando por bares con el uniforme de su banda correspondiente haciendo su paradita para el café/cerveza/cigarrito de turno (rutina que realiza varias veces en cada actuación).

No obstante, cada vez más se está haciendo patente que hay distintos grados de evolución entre los "yollevoaquí" de pueblo y los de ciudad, ya que entre estos últimos, al parecer se están dando casos de "yollevoaquís", que sin perder el instinto de su especie, se comienzan a adaptar a las nuevas exigencias de sus bandas, si bien les siguen quedando vestigios de su especie originaria que dejan ver de vez en cuando.


Algunos datos de interés:
Estado de conservación: preocupación menor/sin riesgo.
Población estimada: de 1 a 5 especímenes por banda.
Distribución territorial: aunque es una especie muy extendida por toda España, predomina en la zona de Andalucía occidental.
Alimentación: la cerveza es un alimento principal en su alimentación. También el "yollevoaquí" gusta de cualquier comida que organice/pague su banda.
Enemigos: cualquiera que se atreva a cuestionar su autoridad por antigüedad. Se sienten especialmente recelosos de los directores jóvenes.
Principales amenazas: los "yollevoaquí" de pueblo no suelen tener ninguna amenaza seria pues suelen estar bien mirados y hasta incentivados y protegidos. En ciudad, las grandes bandas pueden remplazarlos por especies jóvenes, algo que el "yollevoaquí" puede evitar cambiando sus rutinas habituales para no ser expulsado, por lo que igualmente se pueden garantizar sin problemas su supervivencia.

Si tú, querido lector, quieres añadir algo para que conozcamos mejor a los "yollevoaquí" o en tu banda existe algún tipo desconocido de esta especie, puedes hacerlo saber a través de la caja de comentarios.

Hasta aquí el Fauna musicofrade de hoy.
Próxima entrega: el "solisto".

26 de agosto de 2016

Bandas infravaloradas: Redención de Córdoba o la banda sonora de la Pasión

A raíz de la visualización de unos vídeos de cierta banda puntera dando pena en pleno agosto, había pensado en incorporar una serie de artículos a mi blog sobre bandas sobrevaloradas, aquellas bandas que generan altas expectativas y tienen gran consideración entre el público general pero que miradas al detalle te das cuenta que, sin decir que sean malas, quizás tampoco sean para tanto como se les pone o la publicidad que se les da.
Peeeero... creo que me he ceñido demasiado a la crítica negativa y eso me encasilla y he pensado ¿por qué no escribir sobre lo contrario? Aquellas bandas que musicalmente y en muchos aspectos son capaces de repasar hasta a las más punteras pero que no gozan de la prensa y prestigio que en verdad, en opinión de servidor, merecen.

Me voy a permitir empezar por una de la tierra, una banda que, aunque lleva 27 años siendo referente y de largo la mejor formación de música cofrade de Córdoba, muchos se quieren empeñar en lo contrario basados en el mero criterio de encasillar su estilo y su repertorio con adjetivos como "demasiado serio", "fúnebre" o "aburrido" o, simple y llanamente, por inquinas personales o porque no les caiga bien el director.

Vengo a referirme a la Redención de Córdoba, popularmente conocida como "la Estrella". 27 años de música la avalan, de MÚSICA en mayúsculas, pues, salvo lapsus debidos más a presiones de los habituales círculos cancerígenos de las cofradías que a la propia iniciativa de la banda, es incontestable la apuesta por la calidad en lo que se refiere a repertorio e interpretación.
Algunos quizás me dirán que Redención de Córdoba no está infravalorada. Bien cierto es que en los círculos "especializados" de música procesional y la opinión de los más entendidos, los de la "hue" gozan de una gran consideración, pero es el público mayoritario el que, absorto en las modas, el witterio y la falsa folclorización que vive la música procesional, no da a esta Agrupación el lugar que les corresponde.

Como he escrito arriba sobre esta banda se suelen leer y escuchar cosas como que su repertorio es excesivamente fúnebre y hasta aburrido. Partiendo de la base de la variedad de temas clásicos y propios que no cumplen esa norma (con las siempre acertadas y casi nada fúnebres marchas de Mena Hervás como una de las referencias del estilo de esta banda o con pinceladas de un flamenco más elegante), aparte de eso, ¿repertorio aburrido? ¿Excesivamente fúnebre? Hay gente que cree que va a una feria y no a una procesión religiosa que es lo que es la Semana Santa, aunque esa esencia de religiosidad popular donde fe, tradición y popular se reparten cartas a partes iguales se esté perdiendo en favor como se indica de un folclorismo tópico y cateto más pensado para el guiri y el visitante que para la veneración a Cristo, la Virgen y los Santos.
Es esta opinión, muy impulsada por el "sindicato del costal" y que tuvo su zénit en la nefasta sucesión de pérdidas de contratos en su ciudad en favor de bandas copia de otras o bandas aflamencadas, la que hace a muchos poner hoy día por encima de esta banda a la, a mi gusto, sobrevalorada Cristo de Gracia, cuando la realidad dista muy lejos de esa imagen.

Baste solo el ejemplo: en años por ejemplo en los que a lo máximo a lo que aspiraba a interpretar una Agrupación eran marchas como Consuelo Gitano o cuando temas como Reo de muerte no estaban apenas dados a conocer y con un Herrera Raya adelantado a su tiempo e incomprendido por ello, esta banda se atrevía con temas como ¡Estrella! o Al Cristo de los Faroles (la buena, no la copla adaptada) de un Francis González Ríos experimentando (para bien) con recursos como esas melodías sincopadas, la introducción de fugas (¡Estrella! sigue prácticamente los preceptos de una fuga barroca) o armonías más atrevidas sacando a la música cofrade de un estancamiento.... o intentándolo, pues el estancamiento ha acabado por pasar de aquello a los actuales ritmos ternarios sin adaptar que buscan confundir calidad con espectáculo y valorar una banda (grupo) por solistas o grupos instrumentales destacados.
No solo estos temas de su primer disco, allá por 1996, fueron revolucionarios: que esta banda fuera (y siga siendo) capaz de interpretar una obra maestra de la música procesional como es Señor de San Basilio hace de ella ya un hito y una referencia, siendo de las primeras bandas también en apostar por este tipo de marchas "Bandas Sonoras" como despectivamente se han dado en llamar (estilo de composición que muchos, algunos vecinos de esta banda, atribuyen a un tal Jorge Águila cuyo mérito más que en crear reside en su afición por el cine -El Cid, El protegido,...- si no saben de qué hablo busquen esas bandas sonoras de películas y busquen parecidos).
Posteriormente vendrían muchísimas más marchas que sitúan el repertorio de esta banda entre los mejores del estilo: marchas como Desconsuelo (una exquisitez), Siete Dolores (el patetismo fúnebre hecho marcha y grandiosa sin necesidad de llenar el pentagrama a base de figuras de pequeña duración), O Redemptor,.... por no mencionar de la variedad que aportan las numerosas marchas de Mena Hervás, algunas de lo más reconocido de su obra con Oración a la cabeza (más Sagrada Cena, Jesús ante Caifás, Nazareno de la Trinidad,...), más otras de Pedro Pacheco, José María Sánchez Martín, Cristóbal López Gándara, Luis Alberto Fernández Pericet, Jesús Lora Vaquero, etc...
Repertorio que, desgraciadamente, la banda tuvo que manchar por las presiones incluyendo marchas como Caridad del Guadalquivir o Y al Tercer Día por citar algunas que no vienen sino a hacer notar la abismal diferencia entre distintos conceptos de entender la música procesional.

Aun así, Redención defiende este repertorio, sea cual sea la marcha, con una calidad incuestionable, con afinación y sin estridencias, muy elegantemente y con gusto, y con un gran equilibrio sonoro en el que difícilmente nada destaque y nada sea demasiado débil, y así ha sido cuando la banda supera la centena de componentes como cuando ha tenido sus "horas más bajas".

Sin duda alguna, una banda que, aunque ciertamente goza de cierto prestigio, de haber sido de otra provincia o de haber tenido más proyección fuera de Córdoba, estaría en el "Olimpo" en la que muchas otras están por nombre o por un glorioso pasado nada acorde a su presente.


Puntos a resaltar: el equilibrio mencionado entre todos los aspectos. Su repertorio (salvo los garbanzos negros). Su apuesta por una filosofía musical y ser fieles a unos principios por encima de todo, aunque haya tenido malas consecuencias. En definitiva, hacer música para la acompañar la Pasión y no para regalarle el oído al oyente de turno que a veces no sabe ni qué está escuchando o ni lo que va encima del paso.

En su contra: Aunque el repertorio es una exquisitez, se echa en falta algo de variedad en lo propio. La cerrazón que hasta ahora habían tenido en "no salir" de Córdoba, algo que ha hecho que esta banda no gane la proyección de otras. Las direcciones unipersonales no suelen ser buenas para nadie: se puede ser fiel a unos principios pero abriendo miras y dejando entrar aire fresco. Ser de Córdoba (sí, eso es un handicap).

19 de agosto de 2016

Diccionario "musikofrade": hoy la palabra "Pepino"

Como buen cofrade palmeño, tomando ejemplo de nuestras cofradías soy muy de empezar proyectos que no sé ni si seguiré ni cuándo los acabaré (ejem templete de la Patrona, ejem paso del Huerto, ejem salida de la Aurora).... Uy, que tos... Perdón.
Lo dicho, voy a iniciar otra serie de artículos que he querido llamar "Diccionario musikofrade" donde iremos definiendo términos aplicados a la música cofrade en su versión más friki-kani-frade. A ver cuántos me salen.

Empezamos con la palabra PEPINO

PEPINO:
Aunque según el diccionario de la RAE, aparte de ser el nombre de la planta de la que se extrae el fruto homónimo, en su tercera acepción es definido como algo insignificante o de ningún valor, el idioma musikofrade ha adoptado la palabra pepino como todo lo contrario, siendo para el kofrade un pepino algo para él de calidad o que le ha causado grata sensación o una sensación casi orgásmica (no sabemos si por ser el pepino un fruto con conocido doble sentido por su forma fálica).

Para acrecentar la impresión de calidad de lo que se quiere describir con esta palabra se puede usar cualquiera de sus variantes superlativas: pepinaco, pepinazo, pepinasso, peasso de pepino, vaya pepino etc...

Es especialmente aplicable en música cofrade para marchas (ej: "Eternidad es un pepino de marcha") aunque también puede ser usado para partes concretas de las mismas que hayan resultado de especial agrado para el hablante (ej: "Madre mía que pepinaco de solo el de Salus Christi", "La batería de Tu Misericordia es un pepinasso") o incluso para referirse a bandas completas (ej: "Despojado de Jaén, vaya pepino de banda primo").

No obstante el uso de pepino no es aceptado para cualquier caso, por ejemplo no se usa o rara vez es usado el término con marchas clásicas (Escámez, Manuel Rodríguez,...), con bandas que defiendan estilos clásicos y/o fúnebres (Arahal, Esencia, Redención de Córdoba,...)  o muy poco con marchas de palio, salvo casos en los que el kankifrade se siente identificado (por ejemplo Caridad del Guadalquivir o Mi Amargura sí son algunas veces calificadas de "pepinos").

De hecho para que una marcha sea considerada pepino debe contener ciertas pautas:
-Contener un solo espectacular de corneta y/o trompeta.
-Baterías con cambios rítmicos especialmente que mezclen el uso de palilleras con tambores sin bordoneras.
-Marchas con campanas tubulares.
-Cambios bruscos de intensidad.
-Sobreagudos y estridencias.

Igualmente, no suele ser habitual ni recomendable su uso para otros ámbitos cofrades (p.ej.: "Este bordado es un pepino", "Qué pepino de imaginero",...) en los que el kanifrade suele estar menos interesado o versado.

El antónimo de pepino puede variar según la región, aunque el más difundido es el término "pestiño".

3 de agosto de 2016

Regreso al pasado: Sinfonismo, música programática y música incidental. Su presencia en la música cofrade

El verano es largo y aburrido, pero también tedioso, así que como no tengo ganas ninguna de crear una entrada nueva, esta semana os recuperaré una de mi vieja cosecha, una entrada de opinión que hice en su día para el blog de "YoMúsico".

Recogiendo una propuesta de un forero que lleva otro blog y foro (valga la redundancia) dedicado a los músicos de la música procesional, he realizado un artículo sobre ésta para ese blog. Como no sé si me lo van a publicar (o no) y si me van a respetar la autoría (o no), ya me adelanto yo a los acontecimientos y os dejo el texto íntegro por aquí, que para algo he abierto esto.

Sinfonismo, música programática y música incidental. Su presencia en la música cofrade:

El otro día el gerente de este espacio dedicado a los músicos cofrades me lanzaba el reto de escribir algo para este blog. Tras meditarlo profundamente, a pesar de que soy amigo de la música cofrade pero enemigo acérrimo de ciertos músicos cofrades que es a quienes precisamente dedicado este blog y foro, y que, exceptuando la experta opinión y el buen gusto de si acaso un par o dos  de foreros (en especial del gran estilo procesional cuyo blog admiro), con el resto tras ver estas páginas apenas concuerdo con nada (mira que alguien atreverse a decir que marchas como Caridad del Guadalquivir o Mi Amargura son las mejores de la historia estando por delante maestros como Dorado, Farfán, los Font, Gámez o en la actualidad compositores como Marvizón, Hurtado o Moreno Pozo entre otros).
Pero como la fama de polémico ya la tengo más que ganada en otros espacios, hoy me voy a centrar en hablar de cuestiones meramente objetivas para, a través de mis escasos pero bien ordenados conocimientos en música universal aplicados a la música procesional, tratar de educar un poco más el oído y el buen gusto de gente que por desconocimiento no se paran a valorar lo que tienen delante.
La reflexión que hoy aquí os muestro me surge tras pensar algo que paseando un día por la red encontraba en un blog nuevo de un joven músico cofrade en el que, en una casi declaración de intenciones, su primer artículo hablaba de que no iba a ser objetivo.
Me parece bien, cada cual escribe y piensa lo que quiere y no lo que los demás quieren que piense. Hasta ahí todo bien, pero me llamó la atención una frase que decía así:
“y a las que han perdido totalmente el rumbo y han olvidado para que existe la música cofrade, más intentos de sinfónicas que bandas de Semana Santa.”
Recordé pronto que este joven, en una entrevista, había hablado de esa forma un tanto despectiva de bandas como Pasión de Linares o Cigarreras y entonces enlacé en seguida que esa referencia era clara a bandas que siguen esa corriente.
No es el único comentario que se oye al respecto. Desde los sectores más puristas de la prensa morada (algunos de los cuales afiliados a cierta hermandad con banda propia y con ello parece que más predispuestos a defender los intereses de “su” banda) donde se ha criticado hasta la saciedad el estilo Cigarreras por “no ser fiel” al estilo de la corneta e introducir técnicas y fórmulas derivadas de la música culta, hasta otros sectores como costaleros o simplemente cofrades de a pie que según sus versiones: “eso no vale para que un paso ande” o “se parece más a una banda sonora” en referencia a grandes obras maestras de las Agrupaciones como por ejemplo A la memoria de un amigo.
Vaya por delante una cosa, ¿Qué fue primero el huevo o la gallina? Es decir, ¿se hicieron los pasos para la música o la música está hecha para los pasos? Con esto considerar antes que la música es algo que, aunque imprescindible en la Semana Santa (hasta el silencio tiene su música como propugnaba John Cage), no es tampoco lo principal de ella –esto a muchos se le olvida y se creen “more popular tahn Jesus” que dijo John Lennon-.
Pero retomemos el tema. ¿En verdad el “sinfonismo”, esta especie de música pura, de “bandas sonoras” es algo tan alejado de ese verdadero rumbo de la música para Semana Santa?
Podríamos irnos a los inicios de la música sacra católica para explicar la inherente unión música-texto, pero ya que esto va a ser extenso de por sí pasamos de la parrafada y nos iremos al momento en que surge la música procesional: el Romanticismo.
Por dar unas breves pinceladas, el Romanticismo musical rompe con el anterior clasicismo, “frío” y “calculado”, aunque sería mejor dicho que buscaba la estética, y se amparará en la transmisión de sentimientos del compositor que buscará ampliar sus miras y sus recursos rompiendo barreras de los estilos y formas clásicas para buscar esa expresión pura. Solo pensar en la música temperamental de Beethoven o en la melancólica de Chopin para saber de qué hablamos.
Durante este periodo, a las típicas formas musicales (concierto, sonata, suites, sinfonías,…) se les unen nuevas y nuevos conceptos, entre ello, los compositores comienzan a optar por basar su música en algo extramusical (programa, algo no muy frecuente en música instrumental, ya sea texto, imagen, paisaje, biografías, leyendas,…) y surge la música programática y la música incidental (esta última más ligada a la escena, teatro, ballet o incluso cine en el post-romanticismo y el cine impresionista y en los años 20 del siglo pasado). En ambas el principio es el mismo: que la música transmita unas sensaciones que recuerden a ese programa, a lo que mediante sonidos se quiere representar, que la música represente lo que se ve en escena.
Uno de los géneros que mejor resume esta característica es la marcha fúnebre. La marcha fúnebre no es algo originario del romanticismo pero será en este momento cuando cobre importancia. Su carácter sobrio, melancólico y triste la hacían adecuada a la representación del dolor, y de ello se contagió la incipiente música procesional que comenzaría a surgir hacia mediados del siglo XIX.
De hecho, siguiendo la Historia de la música procesional que escribiera Mateo Olaya, y tal y como se puede ver, las bandas en inicio contaron con un repertorio no propio para Semana Santa basado en estas piezas fúnebres de grandes compositores del Romanticismo (Beethoven, Schubert, Gounod, Wagner, Grieg, Verdi, …).
Cuando se comienza a producir un repertorio propio dedicado a imágenes de Semana Santa el género del que se tomará la base será, pues, la marcha fúnebre, y se tomará en referencia las composiciones de los maestros románticos.
Con los años, el avance musical será mayor y aunque se abandonará la marcha fúnebre, llamémosla “pura”, el sinfonismo seguirá estando presente. Los compositores de los que estamos hablando, de inicios ya del XX, momento en que se vive en España también el nacionalismo musical, desarrollarán una nueva manera de hacer música procesional pero con la presencia siempre de ese sinfonismo. De hecho autores como Font Fernández o los Font de Anta y marchas como Amarguraso Soleá dame la mano están compuestos siguiendo forma de poema sinfónico.
Teniendo estos datos en la mano, ¿podemos negar que el sinfonismo esté presente en la música procesional desde sus orígenes? ¿En verdad es algo tan alejado como se pretende hacer ver de la Semana Santa? ¿Es pues una moda pasajera de los últimos años o es, al fin y al cabo una norma no escrita puesto que todo compositor cofrade que se precie está realizando música programática? ¿O acaso el sinfonismo solo puede estar reservado a la música para bandas de plantilla completa pero nunca para las formaciones de viento-metal?
Yo diría incluso que todo lo contrario: las formaciones de viento-metal desde su nacimiento en lugar de apegadas a ese origen romántico han estado ligadas a una tendencia a la marcialidad y en su evolución solo han progresado en dos líneas, o siguiendo las tendencias que se están denominado “sinfónicas” influidas por las bandas de música, o las tendencias influenciadas por el folclore y más alejadas a esa música programática pues en nada se asemeja lo que la música representa a lo que se ve en la calle.
Resumiendo en pocas palabras recordemos lo que uno de los genios musicales del siglo XX dijo de nuestra música procesional (representada en la marcha Soleá dame la mano): “Estoy viendo lo que escucho” (Igor Stravinsky).
Pues que así sea y en vez de ver taconeo y flameko, veamos el dolor, triunfo y gloria de la Pasión, Muerte y Resurrrección

Gracias por su atención.

29 de julio de 2016

Kofrades TV (parte 2ª)

Como no, los programas de deportes, pero no en su versión informativa puramente objetiva, sino en su versión sensacionalista, nos traerán la actualidad de las bandas:
-En la versión cofrade de Los manolos de Deportes Cuatro, tendremos, como en el programa original, de todo menos bandas: el último peinado raro de cualquier canikorneta, las relajadas vacaciones del compositor de turno, y en lugar de la rivalidad Messi-Cristiano, quizás nos traigan la última hora de la rivalidad Gitano-Dani de Baza.
-Mientras en Mega, Josep Pedrerol nos traería El chiringuito de marchones (no confundir con la cuenta fake filial de cierta banda, nosotros usamos ese nombre antes: http://elforocofrade.es/index.php?threads/rumores-sobre-cambios-de-bandas.5953/page-66#post-1274623): analizará la polémica de cada fin de semana, errores de solistas, ayudas "arbitrales", y toda la mierda que se pueda sacar. Eduardo Inda nos dirá que gran cornetero dejará cual chaqueta para irse a otra banda o que Hermandad buscar renovar su acompañamiento en el mercado de invierno, Cristobal Soria, como buen sevillano, hará la crítica a las bandas foráneas "¿Que Rosario de Cádiz va a tocar en un paso en Sevilla? Ja ja ja, me meo de la risa, me meo de la risa", dijo antes de quedar RETRATADO por sus declaraciones. Quim Domenech, como buen catalán y fan del meacolonias Guardiola defenderá los "valors" de las bandas afinaditas y muy perfectas por recordarles a su Barça (aunque a veces aburran igual) y Roncero pues defenderá a las Tres Caídas, no por nada en especial, sino porque visten de blanco: "El Madrid es el único que tiene 11 Champions y Triana es la única que pasa 8 veces por Campana" dice. Cristobal Soria (que también es Macareno y tampoco le gusta lo blanco) pues dirá algo como: "Sí, pero esas Shampio están manshadas y son en blanco y negro y 7 de las Campanas de Triana tampoco valen porque son con er traje negro".

Los programas de cocina (tan de moda) y de "hazlo tú mismo", también tendrán cabida:
-El programa de Canal Sur Cómetelo, en su versión semanasantera, nos traerá esos exquisitos menús con los que deleitan las Hermandades a los músicos cofrades, tan exquisitos que, como su imperativo indica, te los tienes que comer porque no hay más remedio: bocadillo de jamón de sobre en chapata disecada sobre reducción (por lo poco que hay) de queso, bocata de mortadela a la oliva en pan de 24 horas regado en refresco de Cola caliente, choped deconstruido sobre crujimiga de telera,... serán algunos de los platos que se verán.
-El programa Bricomanía cofrade en cambio nos enseñará a utilizar Encore y Sibelius, aprenderemos a "arreglar" marchas al estilo y como reformar un repertorio para que parezca distinto (y una basura).

Y finalmente nos faltan las series. La ficción también tendrá su hueco en la parrilla de esta televisión cofrade:
-Una de las más populares sería la adaptación cofrade de la popular serie americana Juego de Tronos que en Málaga se podría seguir llamando igual, aunque en Sevilla tendría que traducirse como Juego de pasos: la encarnizada lucha de distintas familias (bandas) por hacerse con un paso en Semana Santa, aunque haya que recurrir a formas crueles o viles. Cuaresma is coming.
-Otra popular serie americana, Breaking Bad tendría su contraparte en la kofreade Breaking Band: aquí no sería un enfermo Walter White que se transforma en fabricante de anfetas el prota, sino que su versión cofrade la protagonizaría algún compositor venido a menos fabricando marchas de contrabando a elevados precios para intentar volver a la fama.
-También desde los USA otra popular serie de los últimos tiempos, y es que el fenónimo zombie también tiene cabida en la música cofrade, ¿por qué no?: The Walking Dead (Band) narraría las andanzas de bandas en las últimas que son práctimente muertos vivientes intentando sobrevivir como caminantes tras los pasos de nuestra Semana Santa afectadas por la mortal epidemia de los componentes tránsfugas que quieren pasar por Campana y de las bandas low cost.
-Tendrían hueco en nuestra parrilla series cómicas. De los creadores de How I Met Your Mother llegaría Cómo conocí a vuestra banda, un Hermano Mayor narrando y tratando de explicar a su Junta de Gobierno cómo encontró (y a qué precio) semejante banda para su paso.
-¿Y el misterio? En Expediente X (cofrade) los agentes Mulder y Scully tratarán de resolver grandes misterios como, ¿por qué semejantes bodrios de bandas sobrevaloradas pueden conseguir tan buenos contratos? La verdad estará ahí fuera...

¿Y la ficción española? Claro que sí, también tendrá un hueco las series españolas como Águila roja(y gualda) donde un ninja-cornetero vive una doble vida buscando vengarse de la banda que lo echó y nos demostrará por qué a las bandas de cornetas les gusta tanto la enseña patria orlada de tan "diestro" animalillo avícola, Tocar en tiempos revueltos que nos cuenta las dificultades de las bandas decentes en encontrar contratos y componentes en unos tiempos donde la decencia es lo primero que se elimina de un currículum para tocar en un paso, y el humor en La que se avecina: líos y más líos entre las distintas bandas cofrades de una ciudad (quién se lía con quien de que banda, los follones cuando una estrellita llega a una banda y hay lucha de egos, el director corrupto de turno, la Hermandad aprovechada que paga poco y la banda que se prostituye y acepta,...) humor garantizado.

Y tú (yo), ¿qué programa te quedarías? Creo que mi formato sería un Salvados o un Sé lo que hicisteis/90 minuti: repartiendo zascas, zasquitas buenos y levantando ampollas.

Y es que si esta entrada te ha ofendido más que hacerte gracia, habrás quedado RETRATADO. No os enfadéis que son solo bandas.

25 de julio de 2016

Titula tu kani-marcha by la_sed©

Querido kanicompositor:

¿Poner títulos a tus marchas te resulta una tarea tediosa? ¿Tanto copia y pega en tu Encore/Sibelius te ha dejado sin inspiración? ¿Son las 8 de la tarde y ya has quedado con tu parienta la Vane/Jessy/Jenny/Ely para pasear en tu Audi A3 pero no puedes irte porque no has terminado la marcha? ¿El director de la banda de cornetas de Villaconejo del Patrocinio quiere ver ya esa marcha por la que te van a pagar 650 € pero no los podrás oler hasta que pongas ese dichoso título?

Tranquilo, pues tras varios estudios de la prestigiosa Universidad de Wittología de Wichita junto con el World Cornet Institute de Colorado y la Facultad de Procesionología de la UNED, se ha dado con una sencilla solución en 3 cómodos pasos que acabarán con tanto muermo:

En primer lugar, coge el día de la semana en el que estés y busca su equivalencia en la siguiente tabla:
-Lunes: Al / a la / a los / a las
-Martes: Mi / mis
-Miércoles: A mi / a mis
-Jueves: De mi / de mis
-Viernes: Del / de la / de los / de las
-Sábado: El / la / los / las
-Domingo: Ø (sí, ese cero indica dejar el espacio en blanco, porque todos sabemos que en domingo, con la resaca, no te vas a poner a componer, y no digamos ya de ir a misa, aunque a eso no irás ni sobrio, ¿eh?).

Luego busca el número del día del mes que prefieras (ya puede ser tú día de nacimiento o el día en el que estés) y busca su equivalente en esta otra tabla:
1: Gitano                         17: Sueño
2: Gitana                         18: Humildad
3: Moreno                      19: Costaleros
4: Morena                      20: Cornetas
5: Rey                            21: Manos
6: Reina                         22: Lágrimas
7: Señor                        23: Soleares
8: Señora                      24: Bulerías
9: Niño                         25: Flamenco
10: Niña                       26: Flamenca
11: Padre                     27: Silencio
12: Madre                    28: Soberano
13: Esencia                   29: Cielo
14: Trabajadera            30: Vida
15: Marinero                 31: Maestro
16: Marinera

Finalmente, busca la equivalencia en esta última tabla del mes de la fecha de tu preferencia (ya sea tu fecha de nacimiento o la fecha actual):
Enero: de Triana
Febrero: del barrio
Marzo: de San / Santa (iglesia o barrio)
Abril: Nazareno / Nazarena / Nazarenos / Nazarenas
Mayo: Valiente / valientes
Junio: de Sevilla
Julio: del Amor
Agosto: del Alba
Septiembre: de la Madrugá
Octubre: en su / tu Aniversario
Noviembre: con Sentimiento
Diciembre: del Guadalquivir

Ahora une los tres pasos para obtener el resultado. Por ejemplo, si hoy estamos a lunes 25 de julio, el título de mi kanimarcha sería: Al Flamenco del Amor.

¡Y listo! Ya tienes el título perfecto para que tu "pepino" de marcha lo pueda petar y llevarte al Olimpo de los silvadores gracias a este nuevo método de titular marchas.

El método "Titula tu marcha" es un método patentado y con copirai. 
Su eficacio no está 100% comprobada científicamente. 
Obviamente hay variables que son imposibles, ¿qué te creías que el método iba a ser perfecto?
Los títulos pueden no resultar del agrado del compositor y/o/u cliente.
El método no garantiza que aunque el título sea un pepino la marcha pueda ser un truño gordo.
Y sobre todo, cualquier parecido o semejanza con la realidad es pura coincidencia.... o no.