30 de octubre de 2016

La contra-crónica: el poder de la música

Entro en el blog después de mucho tiempo y tengo que sacar casi la aspiradora para quitar el polvo y las telarañas (después de más de un mes ya me vale). Y me doy cuenta que tengo una contra-crónica pendiente, que la empecé a escribir pero que no recordaba que no llegué a subirla. Pues nada, la termino y la subo para recuperar el pulso.

No. Para los que lo piensen, no voy a hacer un discurso cursi sobre el poder de la música de unir a las personas y bla bla refiriéndome a las puertas abiertas del sábado que casi se robaron el protagonismo del día. La protagonista era (o debió ser) la Virgen de la Concepción, y a su acompañamiento musical dedicamos esta nueva contra-crónica.

Como titulo, la música es poderosa, es un complemento, pero un complemento capaz de cambiar el resultado de lo que acompañe. Es un eficiente catalizador de emociones capaz de reforzar sensaciones o incluso todo lo contrario, disminuirlas. ¿No me creen? Hagan la prueba: vean una película de terror con y sin volumen, la sensación de terror no será ni el 50% de lo que lo es con el refuerzo emocional de la música. E incluso véanse una escena de terror con música cómica o alegre, el resultado con una música opuesta a lo que lo visual pretende puede ser prácticamente contrario.
Por eso la música, la Banda Sonora, es un componente muy importante a tener en cuenta y a cuidar: una buena música, acorde a lo que se quiere transmitir, puede multiplicar sensaciones y conseguir más efectividad, y todo lo contrario, una mala música te puede echar a perder toda la imagen que quieras dar. Para hacer el símil cofradiero, la música es como la policromía de una talla: una buena policromía puede mejorar más si cabe a una buena talla, pero una mala policromía puede convertir en mediocre hasta la mejor obra.

Pues algo así es lo que le viene a suceder a la Hermandad de la Salud. La de los "hortelanos" es una cofradía que de una década a esta parte está sabiendo hacer las cosas bastante bien en muchos aspectos. Patrimonialmente se han hecho con un decente paso de palio con orfebrería de unos talleres de reconocido prestigio (nada que ver con la "industrializada" orfebrería lucentina que dominaba -y en parte sigue dominando- las muestras del arte del metal en Palma), en el arte del bordado muestra  las que quizás sean las mejores piezas de su campo que se pasean en la Semana Santa palmeña con un magnífico bacalao y el frontal del palio que son auténtico bordado, el paso del Señor se está realizando acorde a las posibilidades palmeñas (de eso no hay que olvidarse, que Palma, por desgracia, no maneja lo que una ciudad con más tradición cofrade pueda manejar) pero con tallas también bastante decentes. Y en imaginería, salvo por la imagen del Señor (adquirida en unos años en los que el contexto obviamente era lo que quizás se podía permitir y que por razones devocionales pues obviamente no se puede plantear cambiarse) cuenta con una obra primeriza de Duarte, es decir de "firma" (y a mi gusto la juventud de este imaginero dio muestras bastante mejores que alguna de sus repetidísimas mascarillas actuales).
Son muestras de una calidad y un criterio y gustos raramente entendibles en Palma donde o bien se tira a lo barato (que normalmente también suele ser malo) o directamente se tira a lo malo pero vistoso por una falta de criterio y asesoramiento artístico (normalmente provocados por miembros de junta al estilo "cuñados" que se creen que saben todo y tienen la verdad absoluta).
A todo ello se une que en las formas y actitudes es una Hermandad elegante, bastante alejada de "salseos" y de la que rara vez escuchas algún conflicto, una Hermandad que no gusta de la pretenciosidad, la pomposidad y el boato que otras sí gustan, que prefiere pasar (a veces demasiado diría yo) de puntillas, sin necesidad de anunciar sus cosas con fuegos de artificios ni nada de eso. De hecho hasta pocos meses antes es que nadie sabía que se iba a hacer esta salida, cosa que otras Hermandades te las anuncian con hasta un año de antelación.
Incluso en la calle se transmite esa sensación, por ejemplo, el andar sencillo y clásico del paso del Cristo de la Salud a sones, normalmente, de marchas clásicas de cornetas y tambores...
Todo bien, toda una imagen de elegancia y clasicismo... hasta que llegas al paso de palio... y con la música que lo acompaña directamente se te cae toda esa imagen: abelmorenadas, pacololadas, trianadas, victorferreradas varias, las típicas marchas estridentes de moda entre los costaleros que para nada casan con la imagen de una Hermandad elegante y seria, e interpretadas por la que ya es una especialista en repertorios morralleros (y es que no he visto banda que se digne a acumular tal cantidad de marchas de ese tipo en un mismo repertorio): la Banda municipal de Palma del Río aunque procedente de La Campana.

El sábado vivimos otro episodio de esto y del incomprensible amor que la Palma cofradiera siente hacia esta clase de música que, por alguna extraña razón que no alcanzo a comprender, incluso después de haber pasado de moda en otros lugares, incluso después de ser marchas que hasta las mismas bandas en ocasiones se niegan a tocar o reducen su consumo, son marchas que siguen hipnotizando al cofrade medio palmeño (para desgracia de los que tenemos algo de oído) y que ha encontrado en La Campana a la perfecta banda cómplice (pues como digo, salvo excepciones, la mayoría de bandas de palio por su propio prestigio ya han dejado de tocar tanto ciertas marchas e incluso han sacado muchas de ellas de sus repertorios).
Una música todo lo opuesto a lo que se vio. Y es que, si hubiéramos tenido la ocasión de tener un botón "mute" con el que quitar el sonido; si uno ve el cortejo, con su Cruz de Guía (con macrobanda a la cabeza incluida), sus hermanos de luz, sus mantillas, sus insignias, representaciones sin necesidad de tener que llenar todo de estandartes (eso creo que debería quedar para procesiones tipo Corpus o Patrona), todo en orden, hasta con acólitos y sus ciriales (el típico cortejo que suelo reclamar yo para el 8 de septiembre, vamos) y ese paso de palio que con solo ese frontal bordado ya muestra mucha presencia, presidido por la imagen de la Virgen de la Concepción (una imagen de Duarte que, como algunas de las mejores obras del imaginero afincado en Gines, rebosa elegancia a pesar de ser obra de juventud), uno viendo esto sin música tendría otra idea distinta a lo que sonó.

Y la cosa quedaba clara desde el momento uno que iba a ser así empezando fuerte, con la marcha Concha de Víctor Ferrer, sí, esa marcha que en esta Palma cofradíera alguien se sacó de la manga una vez (y algunos tomaron como cierto hasta el punto de escribirlo en la revista oficial del Consejo) que estaba dedicada a esta Virgen palmeña, aunque, tomémonos un momento y leamos al propio compositor la versión correcta:
 Bien aclaraciones aparte, primera marcha en la frente, una marcha que tiene fragmentos que personalmente me recuerdan a canciones de El Barrio y que imagino que se usó en la salida por el mero hecho de llamarse "Concha", nombre popular que, que yo recuerde, esta Virgen nunca ha llevado (igual que el Señor Orando nunca había sido "el moreno", ni la Borriquita "el Señor del Compás", motes que están surgiendo por esta globalización youtubera impulsada por el gremio del costal que impersonaliza a las Hermandades intentando imitar e inculcar cosas como estas que nunca estuvieron arraigadas y que por querer ser "cool" ahora hay que llamar así a devociones que antes no tenían apelativos).
Y a partir de ahí, lo de siempre en Palma, convirtiéndose el señor Ferrer con esta y con Mi Amargura en la nueva punta de lanza de las modas canorras en detrimento del ya casi olvidado "Francisco Dolores" (que sé que ese no es su nombre auténtico, solo es para dar efecto), una Mi Amargura que cada vez que suena, no sé por qué, provoca charcos en el suelo de las babas del personal masculino (y no babas también del femenino) por alguna extraña razón, ya que en Palma todo el mundo (que no haya estudiado más música aparte de lo que se daba en la E.S.O., claro) te dice que esa es "la mejor marcha de la historia" (aro, ar carajo Soleá dame la mano, Amarguras, Saeta cordobesa, Virgen del Valle, y un larguísimo etcétera de auténticas obras de arte musicales).
Y así, poco más que añadir, pues el habitual repertorio de la banda campanera no suele dar para más, sonando otras "perlas" como Madrugá de Canela y Clavo y salvándose de la quema quizás algún que otro clásico, aunque los momentos puntuales se quedaron con la Banda Sonora menos elegante para este palio en detrimento de un repertorio que quizás, a mi gusto, casaría mejor con la imagen de esta Hermandad (un repertorio muy "laserniano" con marchas que no sean todo de corte fúnebre pero sí elegantes como Pasa la Virgen Macarena, Sevilla Cofradiera, Nuestra Señora del Patrocinio... es más, hablando de Patrocionio, la línea musical que yo siempre me he imaginado con esta Hermandad sería algo tipo Hermandad del Cachorro (salvando las distancias, evidentemente): marchas de Cornetas clásicas y clásico Presentación en el Crucificado y un repertorio estilo "Oliva de Salteras" (más que el actual que tiende a una imitación de "Santa Ana de Dos Hermanas en la Esperanza de Triana") con ese tipo de marchas, elegantes pero no fúnebres del todo, teniendo cabida marchas dedicadas a las que son "hermanas" de esta imagen como la mencionada Nuestra Señora del Patrocinio de Gámez o incluso Nuestra Señora de Guadalupe de Pantión (ambas imágenes recordemos de Duarte) y ya por qué no decir marchas de una de sus "hermanas" cordobesa como la Reina de los Ángeles, con marchas como La Sangre y la Gloria de Alfonso Lozano o Ángeles, Reina de José de la Vega. Este palio ganaría en elegancia y sería, en todos los aspectos, único pues de 4 palios que hay en Palma ya todos apuestan por la misma música y casi por una idéntica manera de andar.... En fin, soñar es gratis, pues con la nula educación musical cofrade que hay en estos lares nunca pasaremos de las "hamburguesas musicales" a la comida de autor. Ayer fueron Abel Moreno y Paco Lola, hoy es Víctor Ferrer y mañana Dios sabrá quién será quien nos prive de tantas joyas que para poder disfrutarlas hoy día te tienes que ir a una capital.

El contra-análisis: marcaje a la banda: no sé cuántas veces lo habré dicho pero siempre lo repetiré: La Campana está sobrevaloradísima en Palma del Río, sobrevaloración que por lo visto le hemos pegado a los de ArteSacro que ponen a esta banda a la altura de las "grandes" http://www.artesacro.org/Noticia.asp?idreg=112672 (si claro, igualita a Tejera y las dos de Salteras). En esta ocasión la banda no sonó mal (no digo que suenen mal tampoco, simplemente que un día escuché los precios por los que vienen a Palma y esta banda no los vale teniendo en cuenta que hay bandas de mejor nivel que cobran casi lo mismo) aunque eso sí, era obvio que la banda venía reforzada hasta los dientes, cosa que se notaba bastante, no solo en el número de componentes (recuerdo esta banda en otro septiembre que llegaron a venir con 30/40 músicos) sino también en el aspecto musical. Otra cosa que no me llama de esta banda es la ausencia de un cuerpo de cornetas que en determinadas marchas, no es que sea fundamental, pero la aportación se nota, máxime cuando tienes que tocar marchas donde la corneta desempeña un papel importante y que, aunque la trompeta lo supla, no aporta ese brillo y aire marcial a marchas que se escribieron así.
En resumidas cuentas, lo mismo de siempre (en lo musical), mero trámite, una extraordinaria a la que el buen aprovechamiento como banda de cabecera de lo que otros desecharon y una buena organización salvó de ser una extra-ordinaria más. Tampoco la Hermandad quiso hacer una salida con mucha pretenciosidad y eso se notó en muchos aspectos, por ejemplo en dejarle el acompañamiento musical a su banda de siempre.

Comentario a las puertas abiertas: no diré nada en lo musical al respecto de la celebración secundaria (aunque para algunos fue más protagonista que la propia Virgen) que acompañaba esta salida.
Lo primero porque estas cosas que se han dado en llamar "puertas abiertas" no son sino como un Frankenstein, y es que al igual que el monstruo de la literatura que creara Mary Shelley las bandas que resultan de estos experimentos son enormes, hechas con pedacitos de aquí y allá pero monstruosas y muy torpes en lo musical (algo tan heterogéneo no puede ni va a sonar bien y si encima no tiene ensayo suficiente encima, ni qué decir), y por lo tanto, y al no ser una banda habitual, no tiene cabida un comentario en plano musical sobre ello.
Lo segundo porque cada vez que he mencionado algo de la banda de Palma (ya sea para bien o para mal) saltan las alarmas, hay una polémica y acabo malparado (la última, el hackeo y cierre de mi antiguo blog por comentarios que curiosamente yo no había hecho pero que me achacaban a mí, vivir para ver). Así que prohibido hablar de los que serán el Lord Voldemort particular de este blog.

-Lo que quiero mencionar al respecto es, lo primero, la gran vistosidad, eso sí, que daba al desfile. Y eso, y sin querer echar sal, me imagino a algunos preguntándose "¿Por qué?" como Mourinho. Y es que (a quienes les guste eso de banda grande ande o no ande) sustituir una banda de 200 músicos que la ibas a tener solo y en exclusiva para tu Cristo con gente de tropecientos sitios por una marca blanca de Tres Caídas de Triana, imagino que no habrá sido muy gratificante ver el resultado en la calle.

-Lo segundo que quiero resaltar es una cosa que digo habitualmente: siempre ha habido clases, que se dice, y la Semana Santa de Palma, por mucho que algunos le quieran dar un prestigio que no tiene, es una Semana Santa puente para muchas bandas que tocan aquí porque no tienen otro sitio mejor donde tocar y que cuando tienen oportunidad, se van. Por qué digo esto: no sé si la banda palmeña invitaba a las bandas o cómo funcione esto, y en el caso si invitaron a dichas bandas pero, ¿se fijaron que, salvo la propia banda de Palma, la banda de la Hermandad y la de Hornachuelos que toca en María Auxiliadora, no hubo ni una sola representación de las bandas que tocan en la Semana Santa o las Hermandades palmeñas? Ni Unión de Montilla, ni Sayones, ni El Carpio, ni El Cuervo, ni Cautivo de Santa Genoveva, ni Padul, ni Cuevas del Becerro, ni Caído-Fuensanta,... Aquí como digo, no sé si es por omisión de la banda anfitriona que no invitó o porque dichas bandas no han querido estar. Si es esto segundo, queda claro que siempre hubo clases y a Palma por desgracia la tratan como de las clases bajas. Muy a tener en cuenta. 
De hecho había más representantes de bandas que en el pasado sí han pasado por una o varias Hermandades de Palma del Río (Azotes, Peñaflor, Dulce Nombre de Marchena -¡ayyy, nostalgia!, que gran banda y qué buena música cuando le tocaban al Cautivo allá por finales de los 90-, La Carlota, Salud de Córdoba) que bandas de la actual Semana Santa palmeña.

-Por no estar tampoco vi representación del Grupo de Metales del Santo Sepulcro aun siendo de Palma. Y esto me sirve para hilar con otra cosa que me llamó la atención: la anfitriona, eso sí lo vi en las redes, hizo invitación pública a todos sus ex-músicos para que participaran, y, salvo unos pocos ex-músicos, nadie cogió el guante. Es otra cosa, otro mal, que siempre achaco al mundo cofrade palmeño: el palmeño suele ser por norma general un ser rencoroso y que lleva lo personal a todos los terrenos, el cofrade entre ellos. Y es algo que no me entra en la cabeza que las cuentas personales se quieran trasladar a lo cofrade donde tanto se habla de "hermandad", de "poner la otra mejilla", de "perdonar",... Que a un acto de un Aniversario de la banda de aquí acuda más gente de fuera a su llamada que músicos que se han criado en la tierra, que en muchos casos han aprendido a tocar en ella, y que muchos de esos músicos seguramente no habrán ido por orgullo o por alguna rencilla personal, habla mucho y no precisamente bien de lo que hay en esta Ciudad y lo mucho que tenemos que mejorar en el factor humano, especialmente en el de las cofradías.

Y termino, hablando también de ausencias, me resultaron curiosas varias ausencias más: dos de bandas confirmadas y que al parecer no estaban que eran una de Estepona y otra de Espiel. Otras dos de ellas, el Dulce Nombre de Granada y Cristo de Gracia de Córdoba que cuando iban a ser con el Nazareno confirmaron y luego no. Especialmente me llama la atención el caso de la banda cordobesa porque, si recuerdan, esa banda vino a un certamen de la misma Hermandad y por entonces en los mentideros cofrades se llegó a escuchar el rumor que había cierta posibilidad de que esa banda acabara tocando en esa Hermandad (rumor imposible si tenemos en cuenta los horarios de la Hermandad a la que la banda pertenece que sale el Jueves Santo).
La otra ausencia, digo como con las anteriores, no sé si hubo o no invitación previa, pero imagino que tras haber ido a las suyas (http://amveracruzpalma.blogspot.com.es/2016/06/participacion-de-una-representacion-de_13.html) los de aquí invitarían al Despojado de Jaén a que les devolviera la visita (como la Salud de Córdoba), y no, curiosamente no la devolvieron (al contrario que la Salud de Córdoba). Siempre hubo clases y hay bandas grandes pues que no se van a juntar con las pequeñas, hombre. 
Y es que ese es otro problema de la música cofrade en general: que hay quienes por "ser o tocar en" se creen dioses y no dignos de mezclarse con la plebe, menos cuando conviene.
Lo que me da lugar a otra reflexión: lo que la música cofrade ha evolucionado en aspectos musicales, esta profesionalización casi de nuestra música y que parece que ha empobrecido la humanidad de las bandas que han olvidado en su mayoría los orígenes humildes. No sé que prefiero si estas bandas musicalmente preparadas pero pobres en espíritu o aquellas bandas de los años 80-90 que con más corazón y ganas que calidad ponían su música con amor a sus titulares, no lo sé... Si esto es evolución, quizás se esté evolucionando mal, máxime cuando las bandas cofrades deberían ser eso, COFRADES, CRISTIANAS.

Bueno, que me he ido por las ramas. Esta es la contra-crónica (y perdón por el retraso). Que tengan buen puente, tengan un Feliz Halloween o Día de Todos los Santos o lo que quieran celebrar (yo me quedo esto segundo, con lo de aquí) y hasta la siguiente.

12 de septiembre de 2016

La imagen de las Magnas

Dice el dicho que una imagen vale más que mil palabras.
Circula por la red una imagen (aunque también tiene palabras porque se trata de un cartel) que ejemplifica bastante bien lo que en su día un servidor denunció que eran las tan de moda procesiones Magnas, que no son sino "Macroconciertos" con excusas, en este caso un cartel referente a la próxima Magna en Huelva (la segunda que hacen los onubenses en apenas 3 años con sus banditas de pitos y tambores detrás, convirtiéndose así en capital del sacapasismo ganándole la posición a Córdoba que era la que hasta ahora ostentaba tan deshonroso título kofrade).

La imagen en cuestión es esta:

Se trata de un cartel que, al parecer, circula por la vecina "Astigi" de alguien (o puede que alguna Hermandad incluso) que organiza una excursión a Huelva para ver el "magno" acontecimiento "extra-ordinario".
Analicemos, puntazo por puntazo, el cartelito que tiene miga:

-Lo primero que nos encontramos es un cartel TODO EN MAYÚSCULAS, que en lenguaje escrito es sinónimo de gritar, es decir el cartel nos grita, y con una evidente muestra de que el que lo haya escrito pasa más hambre que el cámara que va con el último superviviente porque el chaval (o chavala, no se me enfaden las feministas) se ha comido todas las tildes.
Por suerte no hay ninguna falta de ortografía más. Bastante raro en este mundillo kofrade donde se tortura tanto al diccionario de la RAE incluso en medios, webs y cuentas oficiales (hace poco leía en un medio informativo muy ligado a la "élite" cofrade local la palabra proseción ¡¡¡PROSECIÓN!!!), dando una penosa imagen que nos hace parecer unos incultos y... bueno a veces la realidad supera a la ficción también y las apariencias son acertadas, mejor me callo.

-En letras muy grandes, las más grandes, encabeza el cartel la frase PROCESION (sic) MAGNA EN HUELVA, mientras que en chiquitito, en el tamaño de letra más pequeño de todo el cartel que casi tienes que coger una lupa para leerlo se dice el "motivo" o mejor llamarlo la excusa que se ha puesto para hacer dicha Magna: CON MOTIVO DEL AÑO DE LA MISERICORDIA.
De esto se extrae claramente la escala de valores, la escala de importancia de quien/es organizan el viaje en la que la procesión es lo principal pero muy por encima de la auténtica celebración católica que es el Año de la Misericordia que queda relegado a la letra pequeña, a lo poco importante del cartel, vamos que si se hubiera suprimido no hubiera pasado nada (posiblemente la inclusión de ese dato nos esté indicando que la organizadora es una Hermandad ya que el witto medio no sabe ni que este año está proclamado como Año de la Misericordia ni nada de eso).

-Debajo, en un tamaño medio, se incluye la información que el organizador nos quiere transmitir como relevante -o al menos más relevante que lo del Año de la Misericordia- para atraer a la potencial clientela (que no son sino los sacapasistas y wittos de turno), incluyendo datos como que son 24 pasos (pasos, los Sagrados Titulares son lo de menos) y que esos pasos irán acompañados de bandas, y esto es muy importante porque lo resaltan en negrita: bandas como LAS CIGARRERAS, TRES CAIDAS (sic) DE TRIANA, CENTURIA ROMANA DE LA MACARENA, entre otras. No deja de ser curioso que de las no-se-cuantas bandas que van solo se le ocurra citar a las sevillanas. Aunque lo relevante de este párrafo es que en la escala de valores del organizador, mientras los pasos van en letra normal; la negrita, es decir, lo resaltado, es para indicar cuáles bandas van a ir (es decir, qué atractivos ofrece al witto medio este viaje).

-Cierra el cartel con lo habitual: fecha, hora, teléfono de reserva, etc, etc....

Sin duda alguna, queda patente una vez más para qué sirven esta clase de eventos y a qué clase de público atraen. No los llamen procesiones Magnas, las cosas por su nombre: MACROCONCIERTOS MAGNOS, que queda mejor y más sincero.

11 de septiembre de 2016

La contra-crónica: siempre se repite la misma historia

Creo que he comentado en bastantes ocasiones que el cofrade es un animal de costumbres (hay que serlo para gustarte una tradición con siglos de antigüedad), cosa que no es del todo mal. Las Hermandades y Cofradías en su historia han tomado fórmulas, situaciones, clichés, sonidos, imágenes,... que en vista a que siempre funcionan las han convertido en algo icónico de sí mismas y, aun a riesgo de caer en la monotonía, se repiten año a año sin dudarse de ellas: que la Amargura de Sevilla salga con la obra maestra de Font de Anta que le dedicara y que es conocida como el himno de la Semana Santa hispalense, que el Señor de la Salud de los Gitanos salga siempre con La Saeta, que Ánimas en Córdoba siempre quiera salir de noche, el Cristo de Gracia y su exorno con espárragos, la Virgen de las Penas de Málaga y su manto de flores, las hogueras cuando el Cristo del Consuelo sube el Sacromonte en Granada, los horquilleros gaditanos, los hombres de trono malagueños, los santeros en Lucena,... son costumbres que nadie cuestiona y que se han convertido en sello de identidad por derecho ganándose su propio hueco en la historia de cada una de nuestras Semanas Santas y sus cofradías.

El problema viene cuando la costumbre más que una imagen icónica transmite una imagen lamentable y que su transmisión de año en año no sea porque haya calado en el pueblo, sino porque son el fruto de una apatía y un desinterés por intentar hacer las cosas medianamente bien, cuando una Hermandad o una devoción está controlada por una "clase acomodada cofrade", acomodada porque, apoltronados en sus sillones y en sus cargos y sin nadie que los contraríe, no intentarán hacer nada por mejorar porque, a sus ególatras ojos "todo está bien". Para qué esforzarse, ¿verdad?

Pues eso es lo que sucede en Palma del Río año a año cuando llega septiembre y Nuestra Patrona baja a visitarnos, una historia que siempre se repite, con un guion calcado año a año que no da lugar a las sorpresas. Y encima, si se dijera que lo que se repite está todo bien, todo a la altura de una devoción Coronada (que recordemos compartió hace un año una Magna con devociones del calibre de la Sierra de Cabra, los Dolores o las Angustias de Córdoba, por decir tres de los "pesos pesados" de aquel evento) pues se entendería que se sigan unas costumbres que funcionan.
Pero no todo lo contrario, lo que se repite año a año son cosas que dan una imagen cateta, con cosas que siempre he dicho: una procesión "informe", sin cortejo (este año ha variado en que por fin abría una cruz parroquial pero ahora van y el estandarte de la Hermandad sin criterio alguno te lo cambian por una insignia como es el guion conmemorativo de la Coronación), sin representaciones (con sus bacalaos/estandartes) de las Hermandades palmeñas, solo iban algunos hermanos mayores o cargos con sus respectivas varas y no de todas las Hermandades (así se muestra su adhesión y amor a "su" Patrona, queda clara la desunión existente entre las cofradías palmeñas), esas señoras mayores delante del paso,... En fin, todo sería repetirme en vano pues los responsables de esto nunca van a caer del burro, y aparte, como digo, este blog ya solo queda para lo musical, y en lo musical ceñiré el resto de esta contra-crónica.

Y es que en lo musical es más de lo mismo, siempre se repite la misma historia que decía la canción de Raphael, y como esa canción de Raphael uno ya no puede más y si no fuera porque lo importante es Ella el día 8 de septiembre cogería cualquiera de nuestros puentes rumbo a muchas otras procesiones donde el panorama estuviera mejor (sin tener que irse muy lejos, en Posadas contaban con la música de la Esperanza de Córdoba, todo un sinónimo de buen gusto y elegancia musical).

La banda volvía a ser un año más la Banda de El Cuervo que se perfila como la segunda "banda municipal" de Palma justo tras La Campana. Luego haremos el marcaje a la banda aunque hay que decir que, sin ser una banda -a mi gusto- al nivel de una Patrona de Ciudad más o menos grande y Coronada (baste ver que, como he dicho de ejemplo, en Posadas que no es mayor que Palma va la Esperanza de Córdoba o aquí a Palma antes venían bandas como el Sol de Sevilla, Huevar o la Paz de Málaga), al menos hace un digno papel, mucho más si tenemos en cuenta precedentes para el olvido como Herrereña, La Campana (que llegó a venir con cerca de la treintena de músicos, nefasto), o el Carmen de Dúrcal creo recordar que era, con una uniformidad y presencia que dejaba bastante que desear entre músicos con riñoneras y bolsitos de colores varios entre otros detalles a la altura, por cierto, del nivel musical que dejaron.

Lo dicho El Cuervo hace un digno papel e imagino que no sale muy mal en relación calidad-precio y comprendo que la Hermandad no quiera traer a una banda de nivel alto, ya que sería desperdiciar una banda buena con un repertorio bastante mediocre, repertorio que, imagino, no es culpa de la Banda y sí de los de siempre, los que quieren "disfrutar" debajo del paso, de donde suelen venir esta clase de presiones. Y es que el repertorio regresaba a esa ecuación que une muestra de folclorismo barato, música cateta y modas y que resulta en una música estridente que si fuera comida estaría a la altura de un restaurante de fast food y, por ende, nos atascaría las arterias de escucharlo.
No empezaba mal la cosa con dos marchas de coronación, la primera Hiniesta Coronada del maestro Albero (menos mal que no escogieron la más famosa marcha de Coronación de este compositor) y la segunda la sublime Coronación de la Macarena del maestro Braña (marcha de coronación por excelencia).
Pero no hay que olvidarse de dónde y cuándo estamos: estamos en Palma del Río y a 8 de septiembre, ¿qué se puede esperar? Efectivamente, no hubo lugar a las sorpresas y sonaron por doquier lo más "granado" del repertorio que aquí gusta, con una clara predilección por las modas recientes, en especial por las composiciones del señor Víctor Ferrer, sonando temitas como Madrugá Macarena de Pablo Ojeda, Concha del citado Víctor Ferrer e imagino que también Mi Amargura, Triana de Esperanza, Madrugá de Canela y Clavo...y sin que falte el aliño del señor Abel Moreno, todo un repertorio de topicazos, siendo especialmente culmen entre esos tópicos el momento "aplausitis petalae" de la calle San Juan, donde sonó, qué si no iba a sonar, la marcha de las petaladas y cohetadas por excelencia: Encarnación Coronada.
Dejó la banda breves momentos de lucidez en este repertorio, aunque creo que la mayoría por deberse a clásicos o por ser marchas que siempre suenan, como algunas de Pedro Morales, Virgen de las Aguas, Hosanna in Excelsis, o incluso, no la esperaba, la marcha Como tú, ninguna de David Hurtado, toda una lección de cómo hacer una marcha letífica sin caer en lo chabacano aunque si bien sonó en uno de esos momentos de "vámonos que nos vamos", dejando para los momentos importantes las citadas marchas de moda.

A resaltar, quizás haya que mirar un punto positivo a todo esto de apostar solo por las modas, y es que una marcha mala de moda siempre va a sustituir a otra moda mala y así sucesivamente y, en este caso las "victorferreradas" han pegado una soberana patada a las "pacololadas" y "trianadas" -Aires de Triana, Reina de Triana,...- y marchas pseudorocieras que cada vez (gracias, Dios) se escuchan menos y menos. Del mismo modo que dentro de uno o dos años a lo sumo Mi Amargura, Concha y similares pasarán a ser un borrón en el olvido, aunque por desgracia, salvo que la educación y cultura musical cofrade no cambie, será otra moda la que complete este ciclo de la vida de las modas y vuelta a empezar. Mientras, los clásicos ahí permanecerán para alegría de los auténticos melómanos.

El contra-análisis: marcaje a la banda: no sé por qué motivo, si porque El Cuervo es la única banda que rompía el monopolio que hasta este año tenía la Banda de La Campana en Palma o por ser, en el Jueves Santo, la única banda que me ha permitido escuchar marchas que, de lo contrario estoy seguro que tendría que salir de Palma para poder escuchar tras un paso (Margot, El Cachorro, Mater Mea, Amarguras, La Vía Sacra,...), el caso es que le tengo un cierto aprecio a esta banda. Siendo objetivos de hecho en la media de todas sus variables (repertorio, interpretación,...) es la mejor Banda de Música que actualmente acompañe a un paso en Palma muy por encima de la sobrevalorada Banda campanera (entre otras cosas, el caja de El Cuervo por ejemplo no se inventa las marchas, así como dato). Aun así la banda peca de bastante juventud y tiene ciertos fallos de concentración que se demostraron en ciertos momentos. Eso y que sus cornetas no ofrecen la musicalidad que el resto de la banda siendo muchísimo más estridentes y hasta desafinadas (puede, no sé, que el cuerpo de cornetas no sea de la propia banda, algo bastante común en Bandas de Música). Lo que no quita que la banda tiene mucho margen de mejora, tanto por su propia edad como por la edad de sus componentes. El caso es que con los años, y si El Cuervo no hace como toda banda foránea que coge nivel que usa nuestra Semana Santa como puente a destinos mejores, puede que si siguen una línea ascendente veamos una buena banda estabilizada tras el paso de María Santísima de Belén Coronada.Y si ya se cambiara el repertorio, sería de notable, aunque esto último ni es culpa de la Banda imagino, ni tiene visos de cambiar... nunca...
Como conclusión final: el otro día visualizaba vídeos de la Magna Mariana de Córdoba donde veía, aunque fuera con los mismos enchufados de siempre, el mismo cortijo, pero con un cortejo decente: su cruz de guía, sus hermanos de luz bien ordenados, su cuerpo de acólitos con sus acólitos turiferarios y ceroferarios,... y vi también en este vídeo que enlazo (https://www.youtube.com/watch?v=66bfbQgjT1U) a una Banda (que por cierto se notaba que iba reforzada) interpretando tras la Patrona marchas como Saeta Cordobesa, Pasa la Virgen Macarena (para los que somos Lasernianos todo un regalo), La Sangre y la Gloria, Cordero de Dios, Triunfal (creo que también sonó El Corpus, en definitiva bastantes marchas Eucarísticas y de Gloria para este tiempo litúrgico en lugar de quedarse solo en un repertorio de Semana Santa), un bastante buen repertorio (quitando la entrada donde no pudieron faltar La Madrugá y Mi Amargura, para variar...). Vi a una Patrona procesionando como muchos desearíamos verla procesionar, con una seriedad, solemnidad y elegancias dignas a Ella, acordes a su devoción y su historia.
Y me di cuenta que aquello solo fue una apariencia, que solo fue un engaño, un lavado de cara, un maquillaje puesto solo para aparentar ante los ojos de la capital y de aquel evento, recordé que esos momentos nunca se repetirán por la desidia de unos pocos, y que todos los 8 de septiembre están condenados a repetir en casa la misma historia, la misma imagen y banda sonora cateta y pueblerina que se niegan a cambiar porque eso sería reconocer que se pueden hacer las cosas mejor, algo que la vanidad de muchos se lo impide. Seguiremos teniendo en pleno 2016 una procesión gloriosa estancada en los años 80-90 cuando era el desconocimiento y no la intencionalidad lo que provocaba que no se supiera organizar algo decente. Hoy se tiene acceso a mucha información, hay muchos cofrades en Palma bastante formados que podrían asesorar para ello, muchos de los del cortijo son de viajar a ver otras Glorias y podrían tomar nota de lo bueno -y no solo de las petaladas, cohetadas y gritos ordinarios- pero si no se pone de parte de quienes tienen la vara de mando, nada cambiará. Siempre se repetirá la misma historia.

Y del público, de la gente de Palma que "va a ver" a su Patrona (o va de botellón para seguir la norma palmeña), qué voy a decir... Las fiestas palmeñas llegará ese día que como dice el dicho "Entre todos las mataron...". Una lástima.

8 de septiembre de 2016

Bandas infravaloradas: Rescate de Linares; la mala suerte de vivir a la sombra

No cabe duda de que Linares es tierra de músicos de Semana Santa.
La tierra que, de hecho, viera nacer a Alberto Escámez, iniciador del estilo compositivo de cornetas y tambores, es conocida por albergar a numerosas bandas de todos los estilos cofrades en las que conviven centenares de músicos, teniendo incluso su propio estilo musical de Semana Santa como son las bandas de cabecera.
Indudablemente a la cabeza de todas estas bandas está, como no, la archiconocida Pasión de Linares, cuyo prestigio la precede, siendo también conocidas por su calidad bandas como el Rosario de cornetas y tambores (les pierde a mi gusto ser un calco más de Presentación), o Bandas de Música como María Inmaculada o Manuel Garín que en años atrás hicieron buenas apariciones en Hermandades cordobesas.
A la sombra de la fama de esas particulares bandas de cabecera, únicas de esta Semana Santa, y de esas citadas bandas, siendo una banda quizás no tan mencionada de Linares está una Agrupación, una de las muchas que se fundaron en esta ciudad jiennense y de las pocas que sobrevive, y de hecho sobrevive con una calidad que para nada es acorde a la fama de esta banda que tanto quizás pase bastante desapercibida para el resto del mundo cofrade en comparación a sus compañeras y vecinas bandas, y muy en especial con su vecina "mayor" y de su mismo estilo, Pasión, que es a la que -por razones obvias- siempre han apuntado todos los focos.

Dicha banda tan desapercibida para los oídos cofrades es la Agrupación Musical María Santísima de los Dolores, o como quizás sea más conocida el Rescate. Siendo, de hecho, más antigua que sus dos "hermanas" bandas de Cristo, la referida Pasión y el Rosario de Linares, las que a pesar de ser más jóvenes se están llevando más atención, el Rescate bien es cierto que nunca ha dejado de ser una de las más destacadas Agrupaciones de la provincia de Jaén. Su único problema, como hemos dicho, la mala suerte de compartir tierra con bandas que le hacen sombra de cara al público mayoritario y que hacen de esta Agrupación, a mi gusto, merecedora de tener su artículo en este espacio de "Bandas infravaloradas".

¿Por qué? Sin llegar al nivel de las punteras, el Rescate de Linares es una banda de sonoridad correcta, afinación y una bastante buena interpretación, lo que hace de ella una banda de nivel medio-alto de las se les supondría quizás más presencia en capitales (algo que, por alguna razón, es un extraño medidor de la calidad de las bandas, su cantidad de pasos en capitales, un medidor algo falso si nos fijamos en que la mayoría de Hermandades de grandes ciudades paga menos que un jugador del Barça a Hacienda).
En Córdoba, por ejemplo, fue una digna sustituta al profundo hueco que en la Hermandad de las Penas de Santiago dejó la Agrupación leonesa que anteriormente acompañaba al Cristo de las Penas, algo que la Hermandad desgraciadamente no supo ver por no "gustarle el estilo por ser bastante raro" (y yo me pregunto ¿esa queja fue de la Hermandad o de los costaleros, que son más dados a criticar estas bandas de sello "raro"?).

Y es que, ese es otro de los aspectos donde esta banda gana enteros. Aunque su repertorio clásico y algunos de sus arreglos respondan a ese tipo de arreglos que "bastardizan" una marcha original hasta hacerla irreconocible, el repertorio propio del Rescate destaca sobremanera como se ve en las marchas de sus dos discos. Empezando por el segundo de ellos, titulado En el nombre del Padre, disco que saltara a la fama por una horrorosa carátula que no hace justicia con el contenido sonoro que en él se guarda, pues incluye temas de autores de lo más destacado musicalmente de la actualidad como Antonio Moreno Pozo, Cristóbal López Gándara, Abraham Padilla Consuegra, con otros nombres como Luis Fernández Ramos o Sergio Larrinaga.
Si bien yo prefiero quedarme con su primer disco. Llamado con el canitítulo Al Gitano de Santa María (que nos gusta un gitano en un nombre de una marcha) es, a mi gusto, un disco donde se conjuga calidad, sí, pero también temas bastante cofrades: la propia Al Gitano de Santa María de Sánchez Martín que da nombre al disco es una bastante buena marcha con pequeñas dosis de espectacularidad al estilo que el moronense acostumbraba por aquellos años, Espéranos en el Cielo una marcha de corte emotivo y de las mejores de la producción de Mena Hervás, una adaptación del Pange Lingua (el que popularizara Mocedades) que se ha hecho muy difundida por los repertorios de muchas Agrupaciones,...

Aunque sin duda, una marcha de ese disco, y la joya de la corona del repertorio propio de esta banda es sin duda, y permítanme que con ella me quede, la marcha Perdón. Una genialidad de las que siempre muestra el célebre Nicolás Barbero, iniciada en la forma de un canon (en música un canon es una composición con un contrapunto de tipo imitativo en la que una melodía es repetida por las diversas voces que van entrando en intervalos de tiempo sucesivos, para quien no sepa lo que es, el célebre Canon de Pachelbel es el más famoso ejemplo) responde a un tipo de marcha fúnebre muy emotiva a la par que sencilla en la que la melodía no necesita articularse en base a figuras cortas y un innecesario sobrecargamiento, siendo el tratamiento armónico y de las dinámicas suficiente para crear una obra de gran belleza y espiritualidad.

Así que, recuerden, cuando les hablen de música cofrade linarense, no se queden solo con la celebérrima Pasión y su musicalidad, no se queden solo con la hoy de moda Rosario, no se queden solo en sus características y llamativas bandas de cabecera,... Apunten este otro nombre y escuchen que, a la sombra de grandes bandas, también se puede hacer buena música digna de escucharse.

Puntos a resaltar: sin duda su repertorio propio. El intentar defender un estilo más o menos con una línea propia (hasta en indumentaria, con sus característicos pantalones rojos que, al menos desde que conozco esta banda siempre han lucido -actualizo: veo por Twitter que ya no es así, se han pasado al todo oscuro-) sin querer ser una copia de otras y, sobre todo, tratando de alejarse de las más que posibles comparaciones con su Agrupación vecina. Linares tiene suerte de tener dos grandes Agrupaciones y las dos bastante diferentes entre sí, cosa que enriquece mucho su panorama musical.

En su contra: algunos arreglos son de tarjeta amarilla o roja y sanción, vale que lo propio lleve una línea, pero no se le pueden hacer determinadas cosas a determinadas marchas porque si un costalero o un cofrade quiere escuchar una marcha de toda la vida, busca escuchar "esa marcha" y no una "libre interpretación" de otro compositor de esa marcha. Pero el punto más en su contra es lo que venimos incidiendo, ser de una ciudad como Linares y estar a la sombra de otras bandas con más fama o "visibilidad", especialmente inevitable cuando se hace música en la misma ciudad que una de las mejores Agrupaciones de Andalucía. Aun así, muy meritorio hacerlo y, además, defendiéndose bastante bien.

2 de septiembre de 2016

Fauna musicofrade: hoy, el "yollevoaquí"

Siempre he pensado que la antropología es una de mis vocaciones frustradas. Me encanta el estudio del ser humano y su comportamiento, me encanta observar y analizar costumbres tan altamente irracionales en un ser que se supone es racional, me encanta eso de observar las filias y fobias, las supersticiones, los mitos, las tradiciones,... como esas cosas se incrustan en el subconsciente humano definiendo sus rasgos socio-culturales y hacen de nosotros un animal de costumbres fácilmente encasillable y manejable.
El ser humano no deja, entonces, de ser un animal, y la humanidad tiene su propia "fauna" cargada de una gran diversidad de especies, y, por supuesto, el "homo kofrade" no escapa de tener su propia fauna. En mi antiguo blog quise hacer algo así analizando todos esos especímenes que conforman la gran fauna cofrade: el "objetivos" siempre estorbando y creyéndose con derecho a ello. El "petaladas" que se comunica a base de gritos a lo "rrreeeiiiinaaa", "que guapa hijaaaaaa" y toda esa retaila de ordinarieces gritadas a un paso en esos momentos de los que el petaladas toma nombre. El "cohetero" y su piromanía reprimida que lo lleva a celebrar cualquier acto religioso encendiendo algún artefacto explosivo. El "remangao", el "patillas", el "medallitas", el "varamando", el "yohesido" o "yosoy",... había muchos....
Por desgracia aquel blog terminó y en este me quiero dedicar solo al aspecto musical. Sin embargo la fauna musicofrade también es rica y, a modo documental, recupero aquí el análisis de los especímenes que la componen, que también son muchos y muy variados.

Comenzamos con el "yollevoaquí".

De nombre científico vetustus veteranus cornetensis, el "yollevoaquí" o también conocido como el "yollevotocando" debe su nombre a la famosa coletilla, seguida de los años que lleve en la banda o con su instrumento, usualmente empleada por este espécimen para comunicarse.

Especie muy común pues puede aparecer en cualquier banda tanto grande como pequeña, los "yollevoaquí" suelen ser varones rondando los 35 a 60 años de edad, siendo más frecuente encontrarlos en los hábitats de bandas fundadas en torno a los años 80, aunque se pueden dar casos en los que el "yollevoaquí" migre a una banda más joven, siendo más conocido en estos ambientes como el "yollevotocando".

Aunque, a diferencia de otros tipos de musicofrades, no es un ser demasiado agresivo, el "yollevoaquí" sí es en cambio un animal muy territorial, marcando a toda la banda como su propio territorio e intentando dejar ver su autoridad, especialmente a los más jóvenes y a los recién llegados, a los que comúnmente el "yollevoaquí" suele dar su chapa introductoria contando su vida musical.
Normalmente pésimos o regulares en lo musical, el "yollevoaquí" usa su "antigüedad" como argumento de autoridad ante los demás, y es curioso que dicho argumento suele ser aceptado, no se sabe si por respeto a los mayores o para evitar confrontaciones con ellos.
Aun así, esta autoridad como se ha dicho no suele concordar en nada con el rendimiento del "yollevoaquí". Más bien diríamos que todo lo contrario: el "yollevoaquí" es un animal de costumbres que no presenta una evolución y adaptación natural al medio musicofrade actual que lo rodea, estando en un permanente anclamiento en las costumbres y usos de cuando él empezó a tocar, normalmente ochenteros. Es por ello que los "yollevoaquí" rara vez aprendan lectura musical, tocando frecuentemente de oído y sin hacer caso a las dinámicas y demás. Si el director de la banda es, además, más joven que él y/o lleva menos tiempo que él en la banda, el "yollevoaquí" hará prevalecer su autoridad por su antigüedad pasándose por el arco del triunfo cualquier indicación u orden, pues, por mucho estudios musicales que éste pueda tener el "yollevoaquí" dirá que "yo llevo aquí/tocando 30 años y creo que de esto de bandas sé más que ese (el director)".
Disciplinariamente, el "yollevoaquí" también tiene sus propias costumbres: animal poco dado a aparecer por los ensayos que normalmente suele sustituir por una cerveza o un dominó en el bar o por ver un partido de Champions/UEFA/1ª regional (cualquier excusa es buena) pues el "yollevoaquí" afirma tener "embocadura perpetua" adquirida por sus años de experiencia (aunque luego llegue Semana Santa y tenga menos tiempo el instrumento en la boca que el novato que va paseando traje al que han metido ahí por rellenar). En casos de percusión, existen dos tipos de "yollevoaquí": o el mandamás, que suele ser rufador o redoblante (o él mismo se coloca en esa posición ya que, como decimos, no suele ensayar) y el común que suele ocupar plaza de bombista/platos y al que nadie se atreve a decirle nada porque son instrumentos que nadie quiere.
Esa nula disciplina la traslada el "yollevoaquí" a las actuaciones/procesiones, no siendo extraño encontrarse en los días de Semana Santa a los "yollevoaquí" rondando por bares con el uniforme de su banda correspondiente haciendo su paradita para el café/cerveza/cigarrito de turno (rutina que realiza varias veces en cada actuación).

No obstante, cada vez más se está haciendo patente que hay distintos grados de evolución entre los "yollevoaquí" de pueblo y los de ciudad, ya que entre estos últimos, al parecer se están dando casos de "yollevoaquís", que sin perder el instinto de su especie, se comienzan a adaptar a las nuevas exigencias de sus bandas, si bien les siguen quedando vestigios de su especie originaria que dejan ver de vez en cuando.


Algunos datos de interés:
Estado de conservación: preocupación menor/sin riesgo.
Población estimada: de 1 a 5 especímenes por banda.
Distribución territorial: aunque es una especie muy extendida por toda España, predomina en la zona de Andalucía occidental.
Alimentación: la cerveza es un alimento principal en su alimentación. También el "yollevoaquí" gusta de cualquier comida que organice/pague su banda.
Enemigos: cualquiera que se atreva a cuestionar su autoridad por antigüedad. Se sienten especialmente recelosos de los directores jóvenes.
Principales amenazas: los "yollevoaquí" de pueblo no suelen tener ninguna amenaza seria pues suelen estar bien mirados y hasta incentivados y protegidos. En ciudad, las grandes bandas pueden remplazarlos por especies jóvenes, algo que el "yollevoaquí" puede evitar cambiando sus rutinas habituales para no ser expulsado, por lo que igualmente se pueden garantizar sin problemas su supervivencia.

Si tú, querido lector, quieres añadir algo para que conozcamos mejor a los "yollevoaquí" o en tu banda existe algún tipo desconocido de esta especie, puedes hacerlo saber a través de la caja de comentarios.

Hasta aquí el Fauna musicofrade de hoy.
Próxima entrega: el "solisto".

26 de agosto de 2016

Bandas infravaloradas: Redención de Córdoba o la banda sonora de la Pasión

A raíz de la visualización de unos vídeos de cierta banda puntera dando pena en pleno agosto, había pensado en incorporar una serie de artículos a mi blog sobre bandas sobrevaloradas, aquellas bandas que generan altas expectativas y tienen gran consideración entre el público general pero que miradas al detalle te das cuenta que, sin decir que sean malas, quizás tampoco sean para tanto como se les pone o la publicidad que se les da.
Peeeero... creo que me he ceñido demasiado a la crítica negativa y eso me encasilla y he pensado ¿por qué no escribir sobre lo contrario? Aquellas bandas que musicalmente y en muchos aspectos son capaces de repasar hasta a las más punteras pero que no gozan de la prensa y prestigio que en verdad, en opinión de servidor, merecen.

Me voy a permitir empezar por una de la tierra, una banda que, aunque lleva 27 años siendo referente y de largo la mejor formación de música cofrade de Córdoba, muchos se quieren empeñar en lo contrario basados en el mero criterio de encasillar su estilo y su repertorio con adjetivos como "demasiado serio", "fúnebre" o "aburrido" o, simple y llanamente, por inquinas personales o porque no les caiga bien el director.

Vengo a referirme a la Redención de Córdoba, popularmente conocida como "la Estrella". 27 años de música la avalan, de MÚSICA en mayúsculas, pues, salvo lapsus debidos más a presiones de los habituales círculos cancerígenos de las cofradías que a la propia iniciativa de la banda, es incontestable la apuesta por la calidad en lo que se refiere a repertorio e interpretación.
Algunos quizás me dirán que Redención de Córdoba no está infravalorada. Bien cierto es que en los círculos "especializados" de música procesional y la opinión de los más entendidos, los de la "hue" gozan de una gran consideración, pero es el público mayoritario el que, absorto en las modas, el witterio y la falsa folclorización que vive la música procesional, no da a esta Agrupación el lugar que les corresponde.

Como he escrito arriba sobre esta banda se suelen leer y escuchar cosas como que su repertorio es excesivamente fúnebre y hasta aburrido. Partiendo de la base de la variedad de temas clásicos y propios que no cumplen esa norma (con las siempre acertadas y casi nada fúnebres marchas de Mena Hervás como una de las referencias del estilo de esta banda o con pinceladas de un flamenco más elegante), aparte de eso, ¿repertorio aburrido? ¿Excesivamente fúnebre? Hay gente que cree que va a una feria y no a una procesión religiosa que es lo que es la Semana Santa, aunque esa esencia de religiosidad popular donde fe, tradición y popular se reparten cartas a partes iguales se esté perdiendo en favor como se indica de un folclorismo tópico y cateto más pensado para el guiri y el visitante que para la veneración a Cristo, la Virgen y los Santos.
Es esta opinión, muy impulsada por el "sindicato del costal" y que tuvo su zénit en la nefasta sucesión de pérdidas de contratos en su ciudad en favor de bandas copia de otras o bandas aflamencadas, la que hace a muchos poner hoy día por encima de esta banda a la, a mi gusto, sobrevalorada Cristo de Gracia, cuando la realidad dista muy lejos de esa imagen.

Baste solo el ejemplo: en años por ejemplo en los que a lo máximo a lo que aspiraba a interpretar una Agrupación eran marchas como Consuelo Gitano o cuando temas como Reo de muerte no estaban apenas dados a conocer y con un Herrera Raya adelantado a su tiempo e incomprendido por ello, esta banda se atrevía con temas como ¡Estrella! o Al Cristo de los Faroles (la buena, no la copla adaptada) de un Francis González Ríos experimentando (para bien) con recursos como esas melodías sincopadas, la introducción de fugas (¡Estrella! sigue prácticamente los preceptos de una fuga barroca) o armonías más atrevidas sacando a la música cofrade de un estancamiento.... o intentándolo, pues el estancamiento ha acabado por pasar de aquello a los actuales ritmos ternarios sin adaptar que buscan confundir calidad con espectáculo y valorar una banda (grupo) por solistas o grupos instrumentales destacados.
No solo estos temas de su primer disco, allá por 1996, fueron revolucionarios: que esta banda fuera (y siga siendo) capaz de interpretar una obra maestra de la música procesional como es Señor de San Basilio hace de ella ya un hito y una referencia, siendo de las primeras bandas también en apostar por este tipo de marchas "Bandas Sonoras" como despectivamente se han dado en llamar (estilo de composición que muchos, algunos vecinos de esta banda, atribuyen a un tal Jorge Águila cuyo mérito más que en crear reside en su afición por el cine -El Cid, El protegido,...- si no saben de qué hablo busquen esas bandas sonoras de películas y busquen parecidos).
Posteriormente vendrían muchísimas más marchas que sitúan el repertorio de esta banda entre los mejores del estilo: marchas como Desconsuelo (una exquisitez), Siete Dolores (el patetismo fúnebre hecho marcha y grandiosa sin necesidad de llenar el pentagrama a base de figuras de pequeña duración), O Redemptor,.... por no mencionar de la variedad que aportan las numerosas marchas de Mena Hervás, algunas de lo más reconocido de su obra con Oración a la cabeza (más Sagrada Cena, Jesús ante Caifás, Nazareno de la Trinidad,...), más otras de Pedro Pacheco, José María Sánchez Martín, Cristóbal López Gándara, Luis Alberto Fernández Pericet, Jesús Lora Vaquero, etc...
Repertorio que, desgraciadamente, la banda tuvo que manchar por las presiones incluyendo marchas como Caridad del Guadalquivir o Y al Tercer Día por citar algunas que no vienen sino a hacer notar la abismal diferencia entre distintos conceptos de entender la música procesional.

Aun así, Redención defiende este repertorio, sea cual sea la marcha, con una calidad incuestionable, con afinación y sin estridencias, muy elegantemente y con gusto, y con un gran equilibrio sonoro en el que difícilmente nada destaque y nada sea demasiado débil, y así ha sido cuando la banda supera la centena de componentes como cuando ha tenido sus "horas más bajas".

Sin duda alguna, una banda que, aunque ciertamente goza de cierto prestigio, de haber sido de otra provincia o de haber tenido más proyección fuera de Córdoba, estaría en el "Olimpo" en la que muchas otras están por nombre o por un glorioso pasado nada acorde a su presente.


Puntos a resaltar: el equilibrio mencionado entre todos los aspectos. Su repertorio (salvo los garbanzos negros). Su apuesta por una filosofía musical y ser fieles a unos principios por encima de todo, aunque haya tenido malas consecuencias. En definitiva, hacer música para la acompañar la Pasión y no para regalarle el oído al oyente de turno que a veces no sabe ni qué está escuchando o ni lo que va encima del paso.

En su contra: Aunque el repertorio es una exquisitez, se echa en falta algo de variedad en lo propio. La cerrazón que hasta ahora habían tenido en "no salir" de Córdoba, algo que ha hecho que esta banda no gane la proyección de otras. Las direcciones unipersonales no suelen ser buenas para nadie: se puede ser fiel a unos principios pero abriendo miras y dejando entrar aire fresco. Ser de Córdoba (sí, eso es un handicap).

19 de agosto de 2016

Diccionario "musikofrade": hoy la palabra "Pepino"

Como buen cofrade palmeño, tomando ejemplo de nuestras cofradías soy muy de empezar proyectos que no sé ni si seguiré ni cuándo los acabaré (ejem templete de la Patrona, ejem paso del Huerto, ejem salida de la Aurora).... Uy, que tos... Perdón.
Lo dicho, voy a iniciar otra serie de artículos que he querido llamar "Diccionario musikofrade" donde iremos definiendo términos aplicados a la música cofrade en su versión más friki-kani-frade. A ver cuántos me salen.

Empezamos con la palabra PEPINO

PEPINO:
Aunque según el diccionario de la RAE, aparte de ser el nombre de la planta de la que se extrae el fruto homónimo, en su tercera acepción es definido como algo insignificante o de ningún valor, el idioma musikofrade ha adoptado la palabra pepino como todo lo contrario, siendo para el kofrade un pepino algo para él de calidad o que le ha causado grata sensación o una sensación casi orgásmica (no sabemos si por ser el pepino un fruto con conocido doble sentido por su forma fálica).

Para acrecentar la impresión de calidad de lo que se quiere describir con esta palabra se puede usar cualquiera de sus variantes superlativas: pepinaco, pepinazo, pepinasso, peasso de pepino, vaya pepino etc...

Es especialmente aplicable en música cofrade para marchas (ej: "Eternidad es un pepino de marcha") aunque también puede ser usado para partes concretas de las mismas que hayan resultado de especial agrado para el hablante (ej: "Madre mía que pepinaco de solo el de Salus Christi", "La batería de Tu Misericordia es un pepinasso") o incluso para referirse a bandas completas (ej: "Despojado de Jaén, vaya pepino de banda primo").

No obstante el uso de pepino no es aceptado para cualquier caso, por ejemplo no se usa o rara vez es usado el término con marchas clásicas (Escámez, Manuel Rodríguez,...), con bandas que defiendan estilos clásicos y/o fúnebres (Arahal, Esencia, Redención de Córdoba,...)  o muy poco con marchas de palio, salvo casos en los que el kankifrade se siente identificado (por ejemplo Caridad del Guadalquivir o Mi Amargura sí son algunas veces calificadas de "pepinos").

De hecho para que una marcha sea considerada pepino debe contener ciertas pautas:
-Contener un solo espectacular de corneta y/o trompeta.
-Baterías con cambios rítmicos especialmente que mezclen el uso de palilleras con tambores sin bordoneras.
-Marchas con campanas tubulares.
-Cambios bruscos de intensidad.
-Sobreagudos y estridencias.

Igualmente, no suele ser habitual ni recomendable su uso para otros ámbitos cofrades (p.ej.: "Este bordado es un pepino", "Qué pepino de imaginero",...) en los que el kanifrade suele estar menos interesado o versado.

El antónimo de pepino puede variar según la región, aunque el más difundido es el término "pestiño".