27 de abril de 2020

Test: Descubre la historia de tu vida musical

¿Aburrido del dichoso confinamiento? ¿Estar encerrado en casa te está pareciendo más largo que ver pasar la Cofradía de la Macarena desde la Cruz de Guía hasta el último músico del Carmen de Salteras?

No te preocupes, El Contra-punto te trae un breve entretenimiento a modo de chorri-test (aunque estos no se comparten en Facebook) en el que tú mismo escribirás la historia de tu vida musical cofrade. En este test, al estilo de un "efecto mariposa" deberás elegir entre las opciones que se te presentan para triunfar o fracasar en el mundo cofrade musical.
¿Sabrás tomar las decisiones adecuadas? ¿Serás el próximo Dani de Baza o un nuevo Mozart del Encore? ¿Las Hermandades y/o bandas se pelearán por tus servicios?
Solo elige la opción adecuada, pulsando en su enlace correspondiente, para sumar un nuevo capítulo en tu historia. Pero, OJO, presta atención y elige con sabiduría y cautela, pues toda acción podrá tener su consecuencia y auparte al éxito... o arrojarte al fracaso.



Atención, lea cuidadosamente estas advertencias antes de jugar:
-Este test es meramente humorístico.
-No se recomienda su uso a haters, siesos y a esos que se creen intocables ni a personas susceptibles de darse por aludidas.
-Abstenerse de realizarlo personas hipersensibles a las críticas o con tendencias conspiranoicas.
-Si te sientes identificado con alguna situación descrita y eso te ofende, ahhh, mala suerte, te jodes, no seas tan kofrade.
-En todo caso El Contra-punto no se responzabiliza de derramamientos de bilis, inflamaciones de vena en el cuello, irritabilidad en el ano, wittitis crónica, y otros síntomas derivados de sentirse aludido.
-De hecho, las situaciones aquí descritas son fruto de la perturbada mente de su autor por lo que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia....
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....o no.

Bandas infravaloradas: Paso y Esperanza de Málaga, mucho más que una simple copia

Prometo que esta banda era una de las primeras candidatas de las que tenía pensado hablar en esta sección desde que la inicié allá por el año 2016, pero las diversas circunstancias, que creía conveniente hablar antes de otras que estaban mucho más infravaloradas y que fueron surgiendo hechos que me incentivaron a hablar de otras bandas también, más el periodo que he tenido abandonado el blog, hicieron que lo fuera dejando hasta hoy.
Y hoy, que ya le toca su turno, me encuentro con el hecho de que la banda protagonista de hoy se podría decir que ha empezado a ganar algo de valoración puesto que, desde la Semana Santa más mediática, que es la de Sevilla, se han venido a fijar en ella para acompañar a una de sus Hermandades, y todo a pesar de no ser banda sevillana (que siempre digo que es un handicap) y habiendo sido elegida frente a una banda histórica (con lo que el nombre conlleva en este mundillo cofrade).

Muchos habrán adivinado (aunque no era una adivinanza, pues ya está puesta en el título) que voy a hablar de la Banda de Cornetas y Tambores de la Archicofradía del Paso y la Esperanza de Málaga (seguimos en esta provincia), banda creada en el seno de esta popular Cofradía de la capital de la Costa del Sol en el año 1998 con una evolución musical creciente que ha llegado hasta la modernización actual, etapa que la banda inicia aproximadamente en 2008 y en la que esta formación ha alcanzado altas cotas de calidad.

Habrá quien piense que Paso y Esperanza no es una banda actualmente infravalorada puesto que ya ha conseguido (aunque un año la lluvia y otro el dichoso virus lo hayan impedido) entrar en ese idealizado Olimpo, esa Meca de la música cofrade como es considerada La Campana Sevilla para el músico cofrade medio, de la mano de la Hermandad de la Exaltación, incluso en detrimento de una histórica como el Sol (que, a pesar de no estar en sus mejores horas, en esto de la música cofrade se puede vivir perfectamente solo del nombre y la historia). Pero, aunque ello parezca contradictorio, en mi opinión creo que ese hecho ha incidido precisamente en una mayor infravaloración de la banda malagueña por cuanto los defensores de la sevillanía, los seguidores y afines al Sol (y a otras bandas que ven peligro en la entrada de esta banda, como cualquier otra foránea, en Sevilla) y toda esa clase de arios que dicen que ninguna banda foránea debería tocar en Sevilla porque sí, porque ellos lo dicen y ya está -y eso por no olvidar los propios cainitas de la misma Málaga o incluso los propios arios malagueños que no pueden soportar ver esta banda en Sevilla por esas estúpidas rivalidades regionales que no llevan a nada-, han venido a atacar de todas formas habidas y por haber a la Banda, esgrimiendo principalmente un tópico tan extendido como que "esta banda es una copia de Cigarreras".

Y, ciertamente, la influencia de la banda sevillana es bastante sensible en la malagueña, pero aquí habría que reseñar diversas cuestiones que, en mi opinión, separa a esta banda de cualquier banda fotocopia.
-Lo primero de todo por una constante a lo largo de la Historia del Arte y de la Música: salvo los grandes genios (e incluso a veces ni ellos), no ha habido grandes artistas y músicos que hayan nacido "per se", sino que todos han tomado un camino, unas influencias, unos propios referentes, desde los cuales luego han forjado su propio camino. En la propia música cofrade hay muchísimos ejemplos de bandas hoy consagradas que han partido de referentes previos: la mitificada Policía Armada enraiza con Bomberos de Málaga y a su vez de ella bebieron en sus inicios la mayoría de CCTT de Sevilla, incluida Cigarreras que para más señas contó con Manuel Pardo (ex Policía Armada), Presentación de Dos Hermanas en los 90 llevó mucho repertorio cigarrero y a su vez la hoy tan conocida Rosario de Cádiz tiene claros reflejos presentacioneros. Virgen de los Reyes (antes Jesús Despojado) parte claramente de Arahal, Pasión de Linares tuvo unos inicios muy influenciados por la Estrella de Dos Hermanas y Redención de Córdoba, etc, etc.
-Lo segundo porque Paso y Esperanza es considerada "copia" por su forma de entender la música y la corneta: los malagueños tienen una forma de interpretar en la que la corneta es usada, cómo decirlo, con más suavidad, una música más basada en la mesura, buscando afinación más que potencia incontrolada,... vamos, las características por las que es reconocida Cigarreras. Pero, seamos sinceros, buscar la corrección, buscar los valores musicales por encima del espectáculo, buscar una calidad sonora no es, no debería ser, exclusivo de una banda ni una firma ni un rasgo. En estos tiempos en los que el acceso a un mínimo conocimiento musical está al alcance de cualquiera debería ser la tónica, al menos para cualquier colectivo que diga dedicarse a la música.

De hecho, esto último es visible en Paso y Esperanza si se la ve con cierta objetividad. Y es que la banda malagueña, aunque tenga marchas de Cigarreras y uno de sus autores referentes sea Pedro Pacheco (aquí vuelve la falacia de las bandas de "pasocristo" de que las marchas y autores pertenecen a una banda), también tiene marchas de, por ejemplo, Triana, marchas propias de las cuales alguna que otra tiene cierto aire "presentacionero", y en todas las composiciones, sea cual sea, la forma de interpretación es la misma. Incluso defendiendo repertorio no cofrade se puede ver a esta formación tocar con la misma corrección y calidad.

Son motivos que hacen que Paso y Esperanza sea una injusta víctima de esa mentira, de ese mantra, ese dogma mil veces repetido de los "estilos", de ese intento de crear cotos privados, de generar una falsa exclusividad a la música y que obliga a las bandas a tomar una u otra dirección sacrificando lo bueno que pueda haber en otras y que hace que las Hermandades contraten a una u otra banda no por su calidad, no por cómo tocan, no por su repertorio, sino porque lleven el "estilo fulano" o el "estilo setano" al gusto de, siempre, los de abajo según quieran imitar al "Caballo", al "Herodes", al "Caifás" o al "Penas". Es decir, nula personalidad propia, nula identidad, consecuencia de esta globalización de la Semana Santa en la era digital que solo entiende como válido un modelo y que nos obliga a poner etiquetas que, en ocasiones como ésta, no hacen justicia. ¿O es que decimos de Tejera que es copia del Carmen de Salteras o viceversa porque ambas lleven Pasan los campanilleros o Amarguras en sus repertorios? ¿Acaso las Orquestas Sinfónicas del Mundo son copias entre sí porque todas interpreten obras de Beethoven, Mozart, Wagner, etc.? ¿O los pianistas se copian por tocar todos a Chopin o Debussy? La música, si es buena, no debería tener fronteras ni etiquetas.

Por todo ello, aunque con su entrada en la "sacrosanta" Semana Santa de Sevilla parezca que esta banda haya alcanzado su "confirmación", hago merecedora a Paso y Esperanza de entrar en esta sección de "Bandas infravaloradas". Esperemos que 2021 les deje demostrar, por fin, su valía.

Puntos a resaltar: la calidad interpretativa y sonora de la banda, sea cual sea el registro en el que se muevan. Su repertorio también está bastante cuidado, creo que incluso incluyen temas que hoy no se escuchan en otras bandas o no son tan frecuentes del nivel de Dios Padre, Dios del Amor.

En su contra: la etiqueta de banda copia. Eso influye en que quizás no sea tan conocido su repertorio propio. De nuevo, el apellido "de Málaga". La propia infravaloración en su Cofradía e incluso diría yo que en su propia ciudad (no quisiera recordar el "desaire" protagonizado el pasado Jueves Santo por un grupo de energúmenos ario-malagueños al paso de dicha banda).

21 de abril de 2020

De dónde viene la marcha...: Medea

Informo a mis lectores que, a partir de esta entrada, he pasado a publicar esta sección como colaborador en el portal de El foro cofrade, en el que también podrán encontrarla. De todas formas, subiré los artículos también en este mi blog.

Uno de los argumentos que los pseudo-puristas, neorrancios y/o enemigos de las Agrupaciones Musicales históricamente más han esgrimido contra el género de Eritaña y a favor de las Cornetas y Tambores ha sido el de esa supuesta inmaculada integridad de estas segundas casi desde la Policía Armada, frente a la degeneración de ese estilo "cateto" y "de pueblo" que se ha dejado mancillar siendo permeable a aceptar adaptaciones de temas no cofrades (aunque éstos fueran cantos litúrgicos). De esa forma se criticó, hasta la prohibición, que una banda tocara una adaptación de una zarzuela como es el caso de Alma de Dios, por no ser "religioso".

Realizo esta introducción porque la marcha de cuyo origen vamos a tratar hoy demuestra el sesgo de esta clase de personajes, sus prejuicios y su hipocresía movida por ese odio sin motivo hacia las Agrupaciones, pues la marcha de la que hablamos, por contra, sí ha gozado desde siempre de mejor prensa, o al menos no ha sido objeto de tantas críticas feroces, incluso no siendo su origen, tampoco, para nada sacro.

Hoy toca hablar de la marcha (o mejor dicho las marchas, en plural) Medea. Se trata de diversas adaptaciones de las que, la primera, o al menos la primera en popularizarse (aclaro el inciso de que por mucho que una banda de, por ejemplo, un pueblo de Albacete que no sea conocida a nivel general hubiera realizado una adaptación antes, aquí estamos mencionando a la banda o autor que la hizo conocida), fue la adaptación que realizara la Banda de las Tres Caídas de Triana a inicios de los 90, y de la que hablaremos más adelante.

Pero ahora toca hablar del origen de dichas marchas. Y partamos desde la Antigüedad:
Medea era un personaje de la mitología clásica griega, concretamente dentro del mito del Jasón y el viaje de los Argonautas, sacerdotisa de Hécate, hija de un rey y de una ninfa, se podría describir a su personaje como el prototipo de hechicera/bruja. En el siglo V a.C. el poeta Eurípides escribía su tragedia homónima que narraba la historia de Jasón tras el viaje, quien se había casado con Medea para lograr su objetivo de obtener el Vellocino de Oro, y una vez logrado la repudió y se comprometió con otra mujer más joven. Medea, en acto de venganza, consigue matar a dicha joven y llega hasta a matar a sus propios hijos. En fin, como ven, todo muy en línea con el cristianismo (modo irónico, claro).
Posteriormente, pero aun en la Antigüedad, el literato cordobés Lucio Anneo Séneca realizaría su propia versión de este drama aunque centrándose mucho más en el personaje femenino, en la propia Medea, y la convierte en un personaje más pasional, movido por la sinrazón.

Manolo Sanlúcar
Pues bien, tomando el texto de esta versión de Séneca, en el año 1984 el Ballet Nacional de España realizaría un espectáculo musical sobre dicha tragedia, siendo la coreografía de José Granero y el guión de Miguel Narros. La música, que es el apartado que nos ocupa, se le encargaría al guitarrista y compositor Manolo Sanlúcar (nombre artístico de Manuel Muñoz Alcón), uno de nuestros más destacados compositores contemporáneos.
El estreno absoluto de la obra tuvo lugar el 13 de julio de ese año 1984 en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, siendo la protagonista principal encarnada por la gran bailaora Manuela Vargas, dejando entrever una versión muy flamenca y andaluza de la tragedia pero sin restar un ápice del dramatismo, violencia y pasión del texto de Séneca, algo que no hubiera sido posible lograr sin la música y la guitarra de Manolo Sanlúcar. Y es que, como dijera Turina: "El fondo del sentimiento andaluz es triste, ¡y se empeñan en una continua pandereta!".
Carátula delantera del LP original editado
en 1987 por el Ministerio de Cultura
Sobre un posible comentario musical de la obra, no seré yo quien tenga la formación suficiente para abordarla, si bien quienes conocen la obra de Sanlúcar verán en esta partitura una obra que enlaza el flamenco con otras tendencias musicales, algunas contemporáneas, y siempre centrado en recrear ese sentimiento sobre todo alrededor de la protagonista.

El LP de la obra sería editado en 1987 y sería pocos años después cuando una parte de su música recalaría en el mundo cofrade. Así, entrando en la década de los 90, de la mano de Julio Vera, Manuel Cebrero y Miguel Ángel Flores, la Banda (por entonces sí) de Cornetas y Tambores de las Tres Caídas de Triana incorporaría una adaptación de esta Medea, concretamente de las piezas 14 y 15, sus dos últimos fragmentos, llamados "Tiempo de Dolor" e "Y Amén", los cuales según el libreto del ballet describen el final de la historia cuando Jasón y Medea se maldicen mutuamente por tanto dolor y, finalmente, cuando Jasón se queda solo pues su mujer e hijos han muerto mientras que Medea huye, curiosamente, según la historia, algo situado temporalmente en la madrugada.
No sabemos si este hecho (vinculación con esa "madrugada") motivó la elección de estos fragmentos, aunque lo más seguro es que fuera la forma en que está elaborado: en tiempo prácticamente de marcha, casi como marcha fúnebre, y con una gravedad dramática pero sin olvidar el flamenco, además de poderse adaptar muy bien en lo que a tonalidad para ser tocado con la corneta refiere, la adaptación funciona, y funciona tan bien que para quien no lo sepa podría pasar perfectamente como marcha procesional escrita ex-profeso para Banda.
Tres Caídas estrenaría esta marcha en 1991, siendo grabada en 1992 en el disco (discazo) Toques de Triana con arreglos de Rafael Soto Reyes, y popularizándose desde entonces, formando esta Medea, con los diferentes arreglos que se han ido sucediendo a lo largo de su trayectoria, parte de los repertorios de muchas Bandas de Cornetas y Tambores e incluso siendo la adaptación adaptada (valga la redundancia) al género de Agrupación Musical precisamente por el propio Manuel Cebrero junto a Jesús Gómez para la antigua Agrupación Musical de Los Gitanos que la recogía en su primer disco llamado Señor de la Madrugá en 1997.

Como decimos esta es la primera marcha de "las marchas" Medea, pues años más tarde, aunque con desigual resultado y popularidad, sería la Banda de CC.TT. del Sol la que se fijara en este ballet musicado por Sanlúcar para extraer otros dos fragmentos y adaptarlos a marcha.
Así, en 2007 se estrenaría, de manos precisamente de un ex-Triana, Israel Jiménez Chozas junto a Juan Manuel Fernández Carranza, una adaptación de la pieza número 9 titulada "Conjuro", que describe a esa Medea hechicera haciendo uso de la magia para trazar su plan de venganza.
Y, finalmente, por Álvaro J. Rufino, se estrenaría, casi un cuarto de siglo después de la primera Medea, en 2017, una adaptación de la pieza número 5 titulada "Seducción", a la que, para darle un título quizás menos sensual y que "pegase" más en Semana Santa, se retitularía como "El Romance de Medea" (título que, seamos sinceros, nada tiene que ver con lo que describe ese fragmento en la obra de Manolo Sanlúcar: Jasón intentando seducir a Medea para persuadirla de sus intenciones).

Muchas más versiones se han sacado de la magnífica obra de este gran compositor andaluz que tomó como nombre artístico el nombre de su tierra de nacimiento, incluso quien les escribe ha llegado a ver hasta versiones "remix" que toman un poquito de aquí y de allá. De hecho, como leí una vez en un foro, es casi posible recrear el ballet entero con adaptaciones, y esto es posible porque la música de Manolo Sanlúcar funciona, y lo hace con una perfecta unión de nuestra música, de nuestra cultura, de lo popular pero no entendido como algo sin altura, fusionado con lo que, a veces despectivamente, se tacha de "culto". Y en unos tiempos dentro de la música cofrade en los que, mientras unos ensalzan un tipo de música programática a veces casi sin saber bien lo que es y se apuntan al carro de "describir" su música porque es "la moda", a la par que otros la critican por no ser "cofrade" o "costalera" o "popular", no nos damos cuenta que hace más de 25 años, sin pretenderlo, alguien dio una lección magistral, o mejor dicho la recordó (pues no olvidemos que eso ya se hacía en el siglo XIX): la buena música, de por sí, es capaz de funcionar sola, siempre que se adapte bien al contexto en que se quiera usar. Y Medea, esta Medea, aunque nos hable de tragedias y mitos paganos de la Antigüedad, su música consigue aunar ese drama y pasión en una madrugada de dolor y llanto, al dolor y la Pasión de Cristo, de esa “Madrugá” que rememora su sacrificio.
Y da igual que lo haga una Agrupación Musical o una Banda de Cornetas, porque lo bueno siempre debería ser bien recibido, lejos de cualquier prejuicio.

Para concluir, como curiosidad, no es con Medea la única vez que Tres Caídas haya recurrido al maestro Sanlúcar: en su disco Novena Trabajadera (2006) se incluiría una adaptación del tema "Angustias", tema original del LP "...al viento" editado en 1982.


Post Scriptum a 5 de mayo de 2020: en ciertos portales cofrades, así como incluso en la página de Wikipedia dedicada a la Hermandad de la Lanzada, aparece mencionado que la marcha Medea se dedica a dicha Hermandad, en concreto a su titular Gloriosa, la Esperanza Divina Enfermera. El por qué de dicho dato lo he podido conocer a través de un compañero músico de la propia Banda de las Tres Caídas de Triana que menciona que, en unos inicios, la marcha se iba a titular como Esperanza, Divina Enfermera o Divina Enfermera a secas, siguiendo una costumbre bastante habitual en la música cofrade sevillana de estos años de retitular adaptaciones similares para dedicarlas a Hermandades. Sirva este dato, que añado como Post Scriptum ya que lo he conocido tras subir el artículo, para completar más este escrito.

17 de abril de 2020

Bandas infravaloradas: Vera Cruz de Campillos, entre Oriente y Occidente

Llevaba tiempo sin escribir en esta sección y en estos tiempos de confinamiento la intentaré retomar para traer más bandas que considero no están valoradas en su justa medida en el mundillo de la música cofrade.

Hoy retorno al género de las Agrupaciones Musicales, género en el que considero que hay mayor cantidad de bandas infravaloradas por cuanto, ya de por sí, las Agrupaciones Musicales están denostadas y maltratadas por las modas que imponen el modelo sevillano-trianero de cornetas y tambores (pero dopadas) e izquierdo.
Y lo hago con una Agrupación que, desde que la conocí por primera vez hasta hoy, ha presentado una evolución, tanto en calidad musical como en estilo y repertorio, bastante notable, hasta el punto de ser una de las mejores de su género (si no la mejor) en su provincia (una provincia, por cierto, no muy dada a las Agrupaciones Musicales).
Ésta es la Agrupación Musical Vera Cruz de la localidad de Campillos (Málaga), formación con cerca de 40 años de andadura que ha tenido varias etapas en su historia pasando del estilo puro de Agrupación a una especie de estilo "mixto" incluyendo instrumentos de viento-madera, retomando en 2005 la conformación de Agrupación que mantienen en la actualidad.
Precisamente poco después de este último y definitivo cambio es cuando conozco por primera vez a esta banda, concretamente en el año 2006 compartiendo cartel en el Certamen "Madre Cigarrera" conocido como el concierto de la Torre del Oro, siendo lo que entonces más me llamara la atención su curioso uniforme completamente verde botella, puesto que musicalmente tampoco, por entonces, destacaba sobremanera. En una segunda ocasión coincidí con aquella banda, concretamente en 2007 creo recordar que en un certamen en Morón, pero poco cambio había experimentado, tocando algunas marchas de Mena con arreglos de Pacheco, y algún que otro tema propio.
Pero, como mencionaba, los años han pasado para bien para esta Agrupación y ha adquirido, con el tiempo, una contrastada calidad. Calidad tanto a nivel musical, observándose una muy buena interpretación en sus actuaciones, con una sonoridad y conjunto bastante bien logrados, pero también en su repertorio, extenso (mucho, diría yo) y variado.

Es en este punto, el repertorio, en el que la banda creo que más reluce, y es que, como bien presumen en su web (y pueden hacerlo, sin duda) encontramos un extenso y cuidado repertorio, variado en cuanto a estilo de marchas y autores, mezclando clásico y actual junto a lo propio, y con excasos puntos negros en cuanto a adecuación y calidad se refiere.
Y es aquí donde explico por qué describo esta banda como "entre Oriente y Occidente". En cuanto a Agrupaciones Musicales refiere, existen, a mi parecer, dos claras formas muy diferenciadas de hacer música:
-En la parte "occidental", que bien se podría reducir a las grandes bandas sevillanas y sus bandas satélite correspondientes, se viene buscando una marcha de raigambre más popular, populista en ocasiones, un tipo más clásico, entendiendo clásico por marchas de no mucha complejidad ni armónica ni interpretativa (salvo por el aprovechamiento de la capacidad individual de los propios músicos frente al conjunto), marchas en las que la melodía tiene más peso y que buscan más conexión con el público.
-Mientras que en la parte "oriental" se ha venido desarrollando una música algo más compleja con aspectos descriptivos e incluso solemnes y algo menos apegada (que no despegada completamente) a lo popular.
Ojo, aclarar que esto no es algo excluyente: ambas formas de hacer música son compatibles y permeables: podemos encontrar marchas de una en otra y viceverse, pero las tendencias parecen ir por esos lados.

Pues bien, aclarado el inciso, considero que esta banda campillera, aunque más tendente a esa línea "oriental" que se define muy bien con autores como Barbero, Moreno Pozo, Sánchez Martín, Jesús Lora (del que, por cierto, veo que ya no sigue en el repertorio Vigía de nuestras almas, una pena),... a la que se añaden marchas no propias como La Amargura o Sangre en tus clavos, tiene también una rica muestra de la línea "occidental", llevando una selección de marchas que van desde Arahal a lo propio, pasando por Pasión de Linares, Sentencia de Jerez, Virgen de los Reyes, Redención de Sevilla, San Benito, Los Gitanos, Estrella de Dos Hermanas, Redención de Córdoba, etc... haciendo de ella una banda versatil, que lo mismo te vale para un Crucificado que para una Hermandad de corte popular.

Será por todas estas cuestiones que la banda esté plenamente asentada en la ciudad de Málaga, cuna de las cornetas y tambores, acompañando a varias de sus Hermandades y no sabría uno si añadir si siendo una de las culpables de que el género de Eritaña esté calando algo más en la capital de la Costa del Sol.
Si bien, aunque reconocida en su propia provincia y también por gran parte del público digamos algo más entendido, para otros esta formación musical es casi una auténtica desconocida. Como siempre, cosas del "apellido".

Puntos a resaltar: su repertorio, especialmente en cuanto a selección de temas y a variedad. Ello deriva en su versatilidad para acompañar a cualquier tipo de Cofradía sin desentonar. La apuesta por la calidad musical también visible en la interpretación y afianzada a futuro gracias a su propia Escuela Musical, la cual está perfectamente presentada a través de su página web.

En su contra: la extensión del repertorio y su heterogeneidad también pueden repercutir en contra, puesto que entre tanto repertorio habrá marchas que se pierdan. Ser Agrupación Musical pesa en contra porque la moda es llevar Cornetas y Tambores. Y, como siempre, no llevar el apellido "de Sevilla".

16 de abril de 2020

De dónde viene la marcha...: Ave María (mal llamado de Caccini)

Tomo para este mi blog una especie de sección-tema que ya inicié una vez en un foro de música cofrade y que en su día medio retomé cuando era encargado de la web de una Agrupación Musical (que hoy no existe, la web me refiero). Se tratará de una sección para hablar sobre el origen, curiosidades y demás de algunas marchas bastante populares de nuestra Semana Santa, pero que muchos desconocen realmente de dónde provienen.

Y comenzamos con la que sin duda es una de las composiciones, por no decir la que más lo está, de moda dentro de los repertorios de la música cofrade contando con adaptaciones en cualquiera de sus 3 estilos para banda e incluso siendo interpretada hasta en música de capilla y vocal, tanto en procesiones como en cultos internos y actos de nuestras Hermandades.

Hablamos del Ave María, popularmente llamado como “de Caccini”, uno de los “Ave María” más famosos del mundo, una pieza con una melodía especialmente hermosa y conmovedora que se ha hecho hueco en nuestra Semana Santa especialmente desde que la popular Banda de “las Cigarreras” de Sevilla la adaptara y la estrenara en Cuaresma del año 2013.

Como indicamos, es tradicionalmente conocido como “Ave María de Caccini” (para distinguirlo de otros) pues su composición se atribuyó durante décadas al compositor tardo-renacentista/barroco italiano Giulio Caccini (1551-1618). Sin embargo la realidad descubierta hace ya bastantes años sobre su autoría dista mucho de esta atribución, y es que este Ave María ni es una obra del mencionado Caccini ni mucho menos es una pieza barroca y ni siquiera es italiana.
Vladímir Fiódorovich Vavílov
En concreto este Ave María se trata de algo que es conocido como un “engaño musical”, práctica que consiste en que un compositor, normalmente contemporáneo, crea una obra que intenta imitar música del pasado y la atribuya a algún compositor reconocido para que la obra parezca de mayor categoría (práctica a la que pertenece, por ejemplo, otra obra muy popular como es el Adagio llamado de Albinoni que en realidad era del compositor contemporáneo Remo Giazotto).
Fue Vladímir Fiódorovich Vavílov, guitarrista, laudista y compositor soviético (pues vivió entre 1925 y 1973, cuando todavía existía la URSS) el verdadero autor de esta pieza que nos ocupa, quien la compuso hacia 1970 cuando él mismo la graba en un disco titulado “Música de laúd de los siglos XVI-XVII”, publicado por la discográfica “Melodiya” (que era propiedad del estado soviético). En este disco, a pesar del título, todos los temas eran obra de Vavílov pero él mismo los atribuía a compositores renacentistas o barrocos o directamente los ponía como piezas anónimas de esos periodos. El motivo de esta decisión lo explicaría Tamara Vavilov, su hija, ya fallecido éste:
“Mi padre estaba convencido de que las obras autodidactas de un desconocido compositor con el vulgar apellido "Vavilov" nunca serían publicadas. Pero él realmente quería que su música llegara a la audiencia y llegó hasta el extremo de dar toda la gloria a los compositores medievales y "autores desconocidos".”
Portada original del disco "Música de
laúd de los siglos XVI-XVII"
Como curiosidad, en este disco original, el Ave María aparecía como obra anónima, no siendo suya la atribución a Caccini con la que pasó a la posteridad. Posiblemente fue su compatriota, el organista Mark Shakhin, quien colaboró con Vavilov en el citado disco, quien tras su muerte difundió así la obra que apareció por primera vez vinculada al compositor italiano en otra grabación discográfica de Melodiya en 1975.

Algunos entendidos, no obstante, no se explican cómo esta atribución pudo “colar” durante tantos años. Analizando otras obras de Caccini en comparación a este Ave María, la música de Caccini es la música propia del tardo-Renacimiento y primer Barroco, con armonías más elaboradas y con una melodía prácticamente supeditada a los largos textos religiosos pues hay que recordar que nos encontramos en plena época de la Contrarreforma, con una Iglesia Católica que velaba por el estricto cumplimiento de la doctrina y la efectividad y claridad a la hora de transmitir su mensaje. En cambio la pieza de Vavilov usa una armonía tonal más clásica, siendo armónicamente más simple, y con una melodía que claramente prevalece sobre el texto, un texto que además queda reducido solo a sus dos primeras palabras, algo que no hubiera sido permitido para nada en la Iglesia de aquel momento.

Respecto a su viaje a la música cofrade, aunque posiblemente esta música ya haya sido utilizada antes (posiblemente adaptada a Banda de Música), la obra ganaría popularidad gracias a la mencionada adaptación por “las Cigarreras” (todo el mundo sabe que, para los "seguidores" de la música cofrade, las BM no interesan), siendo una versión “corta” del Ave María grabado originalmente por Vavilov, pues se interpreta desde su segunda mitad usando como introducción el “puente” que en dicha grabación realiza el órgano y en la tonalidad de Fa menor para facilitar la incorporación de la corneta. Tras la adaptación de Cigarreras, muchas bandas han tomado o bien dicha versión o bien elaborado propias introduciendo variaciones al gusto, tomando incluso versiones distintas a la original, por ejemplo de arreglos orquestales como éste.

Dejamos como epílogo a esta historia un final que, por desgracia, no pudo ser feliz: apenas unos años después de publicar este disco con ésta, su pieza que quizás ha pasado más a la posteridad, el 11 de marzo (fecha muy significativa para un servidor, por cierto) de 1973, Vladímir Fiódorovich Vavílov fallecía con apenas 48 años de edad. Y lo hacía sufriendo la agonía de un cáncer de páncreas y en la pobreza, sin haber podido disfrutar en vida de la fama y reconocimiento que posteriormente tuvo su obra. Ni años después, cuando el Ave María se popularizó del todo siendo interpretado por grandes intérpretes del mundo de la música, siquiera este humilde músico, tan humilde que con tal de que se escuchara su música prefirió permanecer en la sombra, tampoco llegó a ser reconocido, llevándose el mérito un compositor que no lo fue de esta obra. Años hubieron de pasar para que el apellido Vavilov, el que él mismo decía que era un apellido “vulgar”, se asociara como debía ser, con su obra.
Pero, desgraciadamente, todavía no se ha hecho justicia con este compositor: en la actualidad, a pesar de haberse desmentido ya la antigua atribución, aun hay gente que sigue hablando del Ave María de Caccini, y el remate lo ha venido a dar precisamente nuestra música, la música procesional, que aun sigue perpetuando el error, condenando al ostracismo al verdadero artífice de dicha música, y todo hace indicar que se hace, no por ignorancia sino de manera plenamente consciente por guardar unas apariencias, por alguna necesidad de aparentar que se es más culto por ello, porque vende más un apellido con el soniquete italiano como es Caccini y hablar de que se ha adaptado una pieza barroca, que la realidad.

Que menos, desde aquí, que intentar devolver aunque sea un poco la gloria a un hombre que, ya no es que no pudiera disfrutarla en vida, es que además se marchó de una forma tan injusta y dolorosa. Que menos que los cofrades seamos fieles a la realidad y empecemos también ya a llamarlo por derecho como corresponde: el Ave María de Vavilov.

Hasta la próxima.

12 de abril de 2020

Pasando (de) la cuarentena: los colores de la Semana Santa. Hoy: el VERDE (parte 3ª)

LOS COLORES DE LA SEMANA SANTA. EL VERDE (parte 3ª):

Y llegamos al último gran significado del color verde en la Semana Santa.
Escudo de la Confraternidad de
Hermandades y Cofradías de la
Vera+Cruz
Foto: Web de la misma
Decir color verde en el ámbito de las cofradías es decir Vera-Cruz.
“¿Y esto por qué es?” Pues invención mía ya digo yo que no.
Reiteramos en el simbolismo del verde como color de la vida, luego el Árbol de la Vida, cuyas referencias son numerosísimas en la Biblia desde su primer libro (el Génesis) hasta el último (Apocalipsis), si tuviera que tener un color sería el verde. Y el Árbol de la Vida para el cristiano es la Cruz, la Santa Cruz, la Santa Vera-Cruz, la Verdadera Cruz en la que Cristo ofreció su sacrificio, el “árbol” que regó con su sangre por nuestra salvación y a la que rinden culto estas cofradías, muchas de las cuales son de gran antigüedad y conforman el origen de la Semana Santa.
Pero no solo por esta relación lógica “si verde=vida luego, Árbol de la Vida=verde”, es el verde el color de la Vera-Cruz. Su fuente directa es una clara referencia en los Evangelios, en la palabra del Señor, concretamente en un pasaje que recoge San Lucas (24, 27-31) cuando Cristo, cargando con la Cruz, exhorta a las mujeres de Jerusalén que lo siguen y lloran por él. Y dice el último versículo de ese fragmento: “porque si esto hacen al leño verde, ¿qué no harán al seco?”.
El leño verde pues es sinónimo de Jesús, y por eso la Vera-Cruz se representa con ese color verde, y por eso es, obviamente, el color corporativo de las Cofradías de la Vera-Cruz. Es un color que tiene pues una clara referencia en los textos sagrados, en la Palabra Divina.

Como color corporativo aquí nos venimos a referir que el verde, a diferencia que otras simbologías de colores que hemos señalado, es un color que está presente en prácticamente todos los aspectos de la gran mayoría de Cofradías de la Vera-Cruz (y todo lo relacionado con ellas).
Banner de la web de la Hdad. de la Vera + Cruz
de Sevilla con el escudo de la misma
Foto: web de la Hdad.
Empezando por elementos representativos como la heráldica y las medallas. En los escudos de las Hermandades y Cofradías cruceras (crucero/a sería la palabra, el adjetivo, para referirse a lo relacionado con las corporaciones de la Vera-Cruz) es universal la presencia de la Cruz (poniendo en el buscador de imágenes de Google “Escudo cofradía Vera Cruz” se puede ver) y en muchos de esos escudos es una Cruz que se suele representar pintada de verde en alusión a ese leño verde, a la Verdadera Cruz como Árbol de Vida, caso de los escudos de la Vera-Cruz de Sevilla (en imagen), la de Jerez, Almogía, Alcalá del Río, Alhaurín el Grande, Alhaurín de la Torre, Coria del Río, Baeza, Andújar, Puerto Real, Marchena, y un largo etc… Hasta el escudo de la propia Confraternidad que reúne a las Hermandades y Cofradías de la Vera-Cruz de España luce la Cruz Verde en su escudo, Cruz Verde que, por cierto, también era uno de los símbolos de la Santa Inquisición (de ahí que haya lugares en algunas ciudades que lleven este nombre, como la famosa Plaza de la Cruz Verde en el Barrio de la Viña de Cádiz, hoy renombrada con el nombre del gran autor del Carnaval gaditano, Antonio Martín).
Mismo color que se establece incluso en las reglas de algunas, como las de Sevilla o Cádiz, como color de la cordonería de sus medallas.

También vemos el verde en los propios cortejos penitenciales; en algunas, por ejemplo las citadas de
Altar de insignias de la Vera+Cruz de Sevilla.
Se observa el predominio del color verde.
Foto: La Gubia y el Tas.
Cádiz y Sevilla, sus propias reglas (se pueden encontrar en internet y leerse fácilmente para comprobar) se establece que la insignia o estandarte sea de color verde oscuro, aunque no hace falta que las reglas lo dicten y muchos bacalaos e insignias de Hermandades y Cofradías de la Vera-Cruz tengan la presencia del color verde.
Otras muchas también suelen hacer uso de cera color verde para sus hermanos de luz. Como curiosidad este privilegio se lo disputó en Sevilla la Hermandad de la Vera-Cruz a una de las Esperanzas (no recuerdo cuál ahora mismo). Verde es también la cera de los hachones de muchos pasos de Cristo de la Vera-Cruz, la propia de Sevilla por no salirnos del ejemplo viendo como el verde como color corporativo de la Vera-Cruz llega a cualquier mínimo detalle.
Y esto es así hasta el propio hábito de sus nazarenos, y es que, salvo excepciones (que ahora nos
Nazarenos y Cristo de la Vera+Cruz de Alhaurín
de la Torre.
Foto: Diario Sur.
pararemos a explicar) y salvo Hermandades de la Vera-Cruz consideradas “de negro” los nazarenos de la Vera-Cruz suelen vestir color verde. Muchísimos ejemplos hay, aunque nos pueden servir, por tenerlos yo frescos en la memoria, los nazarenos de la Vera-Cruz de Tocina o estos nazarenos de la Vera-Cruz de Alhaurín de la Torre que visten ricas túnicas de terciopelo verde.

Hablando de esta corporación torrealhaurina (a cuyo titular el Cristo de la Vera-Cruz suele acompañar la Legión ¿qué visten de? Exacto, de verde), el sobrenombre popular que tanto en esta localidad malagueña como en la otra Alhaurín (Alhaurín el Grande) y también en otros lugares es el de “Cofradía de los Verdes” clara referencia a los colores que las identifican y que las diferencian de otras cofradías vecinas (blancos,
En primer término, el llamado "Cristo Verde" de
Antequera, representado en este cartel por Juan A. Roda
Foto: web del autor.
moraos, rojos,…).Pero es que, esto de denominar popularmente como “verdes” no solo se ciñe a referirse a los cofrades de la Vera-Cruz: hay un caso muy curioso en el que una propia imagen titular de Cristo recibe este nombre. Hablamos del conocido Santo Cristo Verde, titular cristífero de la Vera-Cruz de Antequera, imagen de Cristo muerto clavado a una llamativa cruz de color verde y que algunos estudiosos creen que fue antiguo titular de otra, en este caso desaparecida, Cofradía de la Vera-Cruz: la de Granada.

Pero, ¿hay hermandades de la Vera-Cruz, como la de Córdoba, que no usan el color verde? Se preguntarán algunos.
Bien, esto es y en parte tampoco es cierto, pues en el caso de Córdoba el verde también está presente aunque sea en detalles, y por otra parte porque la actual Vera-Cruz de Córdoba nada tiene que ver con la Vera-Cruz original que se fundó en el antiguo Convento franciscano de San Pedro el Real.
En estos casos de Vera-Cruz sin color verde siempre suele haber una explicación. Para ellos hay que remitirse al propio origen y desarrollo de las cofradías de la Vera-Cruz, ya que las más antiguas Cofradías de la Vera-Cruz eran de tipo asistencial y no de penitencia. Las cofradías de Vera-Cruz como penitencia surgen a partir de 1536 cuando a la Vera-Cruz de Toledo les son remitidas las indulgencias concedidas por el Papa Pablo III para los cofrades de la Vera-Cruz que hagan penitencia en la jornada del Viernes Santo, y a raíz de ahí se fomenta el culto a la Vera-Cruz y aumentan las fundaciones de Cofradías de Penitencia de la Vera-Cruz en años posteriores, la de Palma del Río por ejemplo lo hizo en 1555. Sin embargo, provocado en parte por los preceptos tridentinos (Concilio de Trento) que impulsó la creación de imágenes devocionales de la Pasión que movieran a la piedad de los fieles, en el siglo XVII las Cofradías de la Vera-Cruz comienzan a perder popularidad a favor de devociones pasionistas (Nazareno, Jesús Amarrado a la Columna, Soledad, Dolores,…) y muchas en años posteriores se vieron obligadas a fusionarse con estas otras corporaciones pasionistas para sobrevivir: por ejemplo muchas lo hicieron con cofradías de Jesús Amarrado a la Columna (o de la Sangre) ya que las Cofradías cruceras solían ser de disciplinantes (hermanos de sangre) y de ahí que haya cofradías que usen el rojo o directamente el morado simplemente como color puramente penitencial, otras hicieron lo propio con Cofradías de la Soledad, Santo Sepulcro o Dolores y tomaron el negro. En casos como el de Aracena tomaron el azul quizás porque la Vera-Cruz se fusiona aquí con la Cofradía del Mayor Dolor que es Patrona de la localidad (o lo que es lo mismo, la devoción mariana –azul color mariano- tiene digamos más peso).

Pero lo habitual y directamente lo más correcto, por tratarse de algo prácticamente oficial, es que el color de la Vera-Cruz siempre sea el verde.

Para finalizar con el color verde, hay que mencionar a la hiedra o yedra (o simplemente enredadera). La yedra es una planta (como muchas otras) que tiene un simbolismo para los cristianos, ya que la
Cristo de la Yedra de Écija. Vemos
enredarse a la Cruz dicha planta.
Foto: Turismo de Écija.
Yedra hace alusión al Árbol de la Vida en cuanto a que es una planta que siempre muestra color verde (de ahí que se pueda decir que sea la planta simbólica de la Vera-Cruz), y como planta siempre verde también alude a la Vida Eterna, a la Resurrección, de ahí que la planta de la Yedra la encontremos como detalle en algunos bordados e incluso acompañando el exorno floral de algunos pasos. La devoción a Cristo bajo la advocación de la Yedra la encontramos en lugares como Baeza, Jerez, o sin tener que irse muy lejos en la vecina Écija, Hermandad que rinde culto a un interesante Crucificado creo recordar que de la Escuela de Juan de Mesa, a cuya Cruz vemos enroscarse esta planta, y el color corporativo de esta cofradía es, cuál si no, el verde, por doble motivo porque su titular es la Virgen de la Esperanza.

El apunte musical: el verde es el color representativo de la mayor parte de Bandas y Agrupaciones que se llamen de la Vera-Cruz, Cristo de la Vera-Cruz, Santa Vera-Cruz, Santa Cruz, etc... Es así en los casos de: Campillos (Málaga), Brenes (Sevilla), La Puebla de Cazalla (Sevilla), Palencia, Osuna (Sevilla), la extinta de Albaida del Aljarafe (Sevilla), Benamejí
Agrupaciones de la Vera+Cruz de Campillos (izda.) y de los
Afligidos de Puente Genil (dcha.), ambas con el verde como
color representativo.
Fotos: webs de la respectiva banda.
(Córdoba), Almogía (Málaga, ésta incluso usa el nombre popular de “la banda verde”), las bandas de “los Verdes” de Alhaurín el Grande (Málaga) también llamada Asociación Musical “La Pepa” que se compone de Banda de Música, Banda de Cornetas y Escuadra de Gastadores, Salteras, etc…
También es así incluso en bandas que no usan ese nombre pero pertenecen a Hermandades bajo dicha advocación: la Agrupación Musical de los Afligidos de Puente Genil (Córdoba) usa el verde como color pues pertenece a la Hermandad de la Santa Cruz.
Hay excepciones pero, como dijimos todas tienen explicación (o casi todas). Por decir las más conocidas, la Banda de la Vera-Cruz de Utrera usa el rojo porque la Hermandad de la Vera-Cruz se fusionó (entre otras) con una Hermandad de la Columna (Columna=advocación Sangre=rojo) siendo a este paso de Jesús de la Columna el que acompaña la banda, y otra de la provincia de Sevilla, la de Los Palacios, usa el morado porque aunque banda de la Hermandad de la Vera-Cruz al que acompañan dentro de esta Hermandad es a un Cautivo.
En relación a la Yedra, la famosa Agrupación de la Sentencia de Jerez (que pertenecía antes a la Hermandad de la Yedra) usa también el color verde (como vemos en su banderín con el detalle de los bordados con hojas de yedra).
Vista frontal y detalles de la parte trasera del banderín de la AM Sentencia
de Jerez de la Frontera. Observamos el color verde y los bordados
con el motivo vegetal de la Hiedra.
Foto: La Trabajadera.

¿A qué suena el Domingo de Resurrección?

El Domingo de Resurrección suena a alegría. Suena a campanas anunciando la buena nueva: "No está aquí, ha resucitado".
Es un día que sonó a completo en aquella madrugada de Domingo del año 1996 cuando el crujir de las puertas de Santo Domingo completó una Semana que antes acababa el Viernes Santo. Sonó a Resucitó de las trompetas de una banda vieja, sonó a Córdoba desde unas plumas blancas que luego se volvieron música trianera, y hoy suena a Cornetas, a izquierdo y costal.
Suena a una Aurora de Resurrección que despierta a la ciudad para animarla a buscar a Cristo vivo, a los cantos de los pájaros en la amanecida y a las voces de las Hermanas de la Cruz. Y cuando el sol brilla sobre la piedra medieval de Santa Marina, suena el Domingo a Amarguras cerrando el círculo.
Y es que suena el Domingo de Resurrección a despedida, a esa despedida agridulce de lo vivido. Suena a la nostalgia que nos invade cuando vemos vídeos de estos días, escuchamos el desmontar de palcos y vallas o el mismo chirriar de los coches cuando pasan sobre los ríos de cera derramados.
Suena a un adiós pero esperanzador, a un "Hasta el año que viene", a un nuevo pasar de las hojas del calendario. Suena a abrazos y a felicitaciones, unas quizás no sean de verdad, pero otras son las más sinceras.
Pero, para quien les escribe, también sonó a la despedida más triste. Sonó a corneta que se apagaba y a Nazareno del Cielo con un nudo en la garganta. Sonó al trago más amargo que un músico pueda vivir y que nos tocó sufrir por segunda vez. Suena a la memoria de unos amigos y a un hasta que nos veamos en el Cielo más que a un hasta siempre.

¿Que a qué suena el Domingo de Resurrección? Suena a promesas, suena a cofrade y hermano, que aun siendo lo mismo a veces pueda ser diferente, y suena a lo que es: a la Gloria.