30 de junio de 2017

Adiós a D. Pedro Morales, el último gran compositor

Jaén... Jaén es una joya escondida y desconocida de nuesta Andalucía, esa tierra de olivos que entre el mar de verde y plata de sus hojas y el barroco retorcimiento de los troncos de sus olivares guarda el más refinado Renacimiento. Jaén es tierra de personajes ilustres, de grandes artistas, la tierra de nacimiento de Vandelvira, la cuna de grandes imagineros que definieron las dos grandes escuelas del Barroco, Martínez Montañés y Andrés de Ocampo en Sevilla y Pablo de Rojas en Granada, tierra también de buenos literatos,... pero sobre todo, Jaén es también tierra de gentes sencillas, de gentes trabajadoras y sufridoras que durante siglos han dado sudor y sangre para sacarle a la tierra el tan preciado oro líquido fruto de su trabajo, y no del dinero, los terratenientes, ni los señores, tal y como escribiera en sus inmortales versos el poeta Miguel Hernández (¿quién no ha escuchado alguna vez eso de "Andaluces de Jaén..."?).
Jaén es también tierra de música, de la guitarra de Andrés Segovia y del inconfundible Joaquín Sabina por ejemplo, y también lo es de (muy buena) música cofrade, que es lo que nos ocupa, una música cofrade que debe a Jaén varios buenos compositores de ayer y de hoy, desde el iniciador de las cornetas, D. Alberto Escámez, hasta el actual Cristóbal López Gándara.

Pero de esa lista de grandes compositores cofrades quizás sobresalgan dos nombres, dos compositores de vidas casi paralelas, dos compositores que casi siguiendo el cauce del Guadalquivir nacieron en la provincia de Jaén, se formaron en Córdoba (con un paréntesis en Madrid) y fueron a Sevilla para hacerse grandes e inscribir su nombre en el Olimpo de los grandes compositores de la música cofrade: D. Pedro Gámez Laserna y D. Pedro Morales Muñoz. Hoy, 30 de junio de 2017, este último nos ha dejado a sus 94 años.

Pedro Morales Muñoz nació en el pueblo jiennense de Lopera, a unos 200 km de Sevilla a la que hoy la une la A-4, en 1923. Como mencionamos, al igual que Gámez Laserna inicia sus estudios musicales en su pueblo natal, estudios que amplió en Córdoba precisamente con el citado compositor y maestro galduriense con el que aprendió armonía. Siguiendo los pasos de su maestro, Morales completa su formación con su paso por Madrid y años después logra también ingresar en el Cuerpo de Directores Militares. Destino o casualidad, es precisamente Morales quien sucedería en 1967 a su maestro dirigiendo a una de las bandas de música más reconocidas e históricas para todos los que gustamos de la música cofrade, la Banda del Regimiento "Soria 9", y al igual que Gámez es al frente de esta banda en la que el maestro Morales se haría un nombre como uno de los grandes compositores del género y quizás el último grande de dicha banda, siendo un digno sucesor a predecesores como José Font Marimont, Manuel López Farfán y el propio Gámez Laserna, y cerrando una de las etapas más doradas de la composición cofrade.

Morales tuvo entonces, como compositor, todo un reto: sus mencionados predecesores en el cargo a la batuta de Soria 9 habían sido capaces de captar el sentir cofrade sevillano en sus marchas procesionales. Pedro Morales, no queriendo ser menos, recogió ese invisible guante y, bebiendo del estilo Farfaniano del que tomó ese estilo de marcha de elegante gracia y el empleo de la corneta, instrumento que Farfán introdujo y al que Morales hizo casi imprescindible en muchas de sus marchas, y siguiendo también a su propio maestro, a Pedro Gámez Laserna, comenzó a aportar a la Semana Santa sevillana en particular, pero también a todos los cofrades en general, grandes marchas que han pasado a la historia, convirtiéndose en un autor imprescindible en cualquier repertorio de bandas de música, al menos en cualquier repertorio digno.
Al igual que Gámez (más paralelismos) aunque su primera marcha la dedicara a una devoción de su pueblo natal (Cristo Chico del Humilladero, 1956), su primera marcha más reconocida estaría dedicada a la Esperanza Macarena de Sevilla. Precisamente bajo ese título, Esperanza Macarena (1968), Morales cerraba la que se podría llamar la "trilogía Macarena", la que iniciaron los otros dos grandes "Pedros" de la marcha procesional -Gámez Laserna con su Pasa la Virgen Macarena en 1959 y Pedro Braña con su Coronación de la Macarena de 1963-, tres grandes marchas para la Señora de Sevilla.
Como inciso personal, creo que ninguna marcha, ni anterior ni posterior (aun con permiso de títulos como Macarena -la buena, la de Cebrián- o la más reciente Como tú, ninguna) describe tan a la perfección el "elegante bullicio", la alegría aun dentro del dolor, la propia definición de lo que es la Esperanza, en resumen, ninguna marcha ha sido capaz de plasmar en un pentagrama lo que es la Macarena en la calle tanto como estas tres, siendo incluso cada marcha casi pensada para cada momento: la explosión de Coronación de la Macarena (marcha de coronación por excelencia) sería como la salida de la Macarena a la calle, la algo más íntima pero igualmente brillante Pasa la Virgen Macarena describiría el caminar de su palio en las nocturnidad de la Madrugá cuando la Macarena ilumina con su luz la oscuridad de la noche, siendo Esperanza Macarena perfecta para la mañana ya del Viernes Santo.
A esta Esperanza Macarena, y en esa línea "farfaniana" (marcha con cornetas en un inicio en tonalidad Do mayor, tema principal, fuerte de bajos, reexposición del tema principal y trío en otra tonalidad -normalmente Fa mayor, subdominante de Do mayor-) siguen marchas de similares características (no siempre iguales) como Virgen de la Paz o Virgen de los Negritos -por citar algunas de las más conocidas- si bien Pedro Morales no se ceñía a ese tipo de marcha "alegre" sino que era capaz de realizar partituras más "románticas" como podría ser el caso de Virgen de Montserrat (que aun así, incluso una la estructura similar a la arriba descrita solo que iniciada en tonalidad menor -Do menor- que desemboca en un trío en su relativa -Mib mayor-). Una trayectoria similar que siguió prolíficamente incluso después de dejar la dirección de Soria 9 y hasta prácticamente el día de hoy, no habiendo dejado de recibir encargos y homenajes (por suerte en vida), entre otros que la propia Banda de Música de su localidad natal lleve su nombre.

Quedándonos con su música, en todos los casos hablamos de marchas de gran elegancia en la que el maestro fue capaz de aunar la calidad musical con una gran sencillez, algo que ha logrado que sus marchas sean frecuentes en los repertorios de cualquier banda y algo que, hasta el día de su muerte han hecho que Pedro Morales fuera el último compositor vivo de aquella dorada época de la música procesional que precedió a unas etapas posteriores más comerciales y basadas en buscar la aprobación del costal por encima a veces de la calidad de la música. Como dicen en la cuenta Twitter de Patrimonio Musical, se nos ha ido el último mito de la música procesional.

Quisiera cerrar este homenaje, humilde y demasiado mal escrito y expresado como para hacer honor a toda una vida y una trayectoria indispensable para entender la música procesional, haciendo mención a dos marchas de las que hace tiempo hablé, las que fueron quizás las dos marchas más inspiradas y emotivas del maestro y que hoy, en su despedida, aunque suenen con la amargura de la pérdida, adquieren un cariz de cierta esperanza: hoy sabemos que el maestro habrá podido abrazar de nuevo a Juan Jesús y cumplir a su mujer la promesa que le hizo en 2004: Te veré en el Cielo.

Ojalá a usted también lo veamos en el Cielo. Q.E.P.D., maestro, aquí en la tierra se quedará siempre su música, ya como recuerdo vivo de una época de oro que ya se fue y no sabemos si algún día volverá.


11 de junio de 2017

Los primos de la corneta. Capítulo 1: Catetos

Los primos de la corneta. 

Capítulo 1: Catetos:

- Eeehhh, su primo ahí.

+ Illo primo, ¿qué pasa?

- Na', quillo, aquí que voy pa' ancá' la parienta, ya tu sabe. ¿Y tú, onde vas?

+ Yo pa'l ensayo, hermano, que la semana que viene tocamos en el "Corpu". ¿Tú no vas a ensayá o qué?

- Que va tío, estoy blanqueando en casa y no tengo tiempo de na'. Ya si eso iré a tocar directamente...

+ Pero, ¿no decías que ibas ahora a casa de tu parienta?

- Aro illo, que estoy blanqueando en la casa... en la casa de mi parienta, joé.

+ Ah "güeno". ¿Y qué te cuentas? Que no nos vemos desde la feria "joputa".

- Pues na' tío, que esta semana me tienen hasta la polla los catetos estos del "Madrí" celebrando la Shampions, que asco de gente "io".

+ Catetos, ¿por qué? Illo.

- Porque sí, compare. Amo a ve', si tu eres sevillano o eres der Sevilla o der Beti, si eres cordobeh' pues del Córdoba, de Málaga pues te haces boquerón... ¿Pero ser del Madrí o del Barça? Eso es de catetos, "ome" ya.

+ Pero tío, a ver, yo creo que cada uno puede ser del equipo que quiera, ¿no? Además, ¿no estabas tú hace dos años celebrando el triplete del Barça con la camiseta de Messi en la fuente del pueblo?

- ¿Yo? Bueno, eso es diferente, tío. Además que le tengo una tirria que no veas a los mandriles esos y todo lo que sea joder al Madrí y al tito Floren ese que compra copas y a los jugadores creídos y mercenarios que juegan por dinero como el chulo ese del "serresiete"...

+ Am... Bueno, pero todos los futbolistas profesionales juegan por dinero, ¿no?

- No... bueno sí, pero que no es iguá, quillo. Y eso, que es "mu fasi" ser del Madrí o del Barça, ahí apoyando a los grandes, pa' celebrar copas y jugar siempre en Europa y tener buenos jugadores y caros y eso, a lo fasi. Uno tiene que estar con lo suyo, con lo de su tierra, apoyar a lo de aquí, porque si no así los grandes siempre van a ser grandes y el equipo nuestro no va a ganar nada, hay que estar con el pequeño me entiendes.

+ Sí... también es verdad, pero bueno, es un país libre.

- Si bueno, vamos a cambiar de tema que me enciendo. Y la banda, ¿cómo va?

+ Pues... tu sabes como es esto... En estas fechas va poquita gente a los ensayos y eso... Lo de siempre, tío, pa' qué te voy a contar más.

- Ojú tío. Desde luego... que asco de banda, así se le quitan a uno las ganas de to', de ensayar, de tocar, de to'.

+ Bueno, pero si tú tampoco vas mucho a ensayar, que yo sepa. (XD)

- Ya bueno, tío. Pero yo es que estoy ocupado... Y además, aunque yo no vaya, por lo menos me preocupo y me lo tomo en serio, eso ya es algo, hombre.

+ Sí, sí,...

- En fin, quillo, a ver si me hago ya las pruebas para entrar en Triana o en la Presen y me cogen y me salgo ya de esta bandilla y le dan por culo, porque si no... Imaginate primo, ahí, yo paseando por La Campana, "to' wapo", tocando con los mejores,... eso es lo mío primo, no esta banda que se me queda chica...

+ Entonces... tú eres un cateto también, ¿no?

- Yo por qué.

+ Hombre, tú mismo lo has dicho antes, primo: "hay que apoyar lo de aquí, hay que estar con el pequeño,...". Pues esto es parecido, ¿no? Porque si todo nos queremos ir a la banda grande nunca vamos a tener nada aquí, además que irse a una banda que ya lo tiene todo hecho sería ir a lo fácil...

- Anda, anda... ¿Pero cómo va a ser esto iguá? No tiene na'a que ver, hombre. Deja de decir tonterías, primo. Y bueno... que me voy que me espera la parienta, que tengo prisa. Venga primo, ya nos vemos.

+ Ya claro... Anda anda, hasta luego, catetillo, que eres un catetillo. (XD)

10 de junio de 2017

Los primos de la corneta. Prólogo.

Los deseos de mis lectores son órdenes (es una frase hecha, ni de coña voy a tomar como orden todo lo que se me diga, faltaría más) y, aunque con retraso, aquí les vengo a traer esta especie de "serie" literaria a base de diálogos de dos personajes claramente pertenecientes a nuestro actual mundo musifrade.

No sé si cogen el doble sentido del nombre de la serie. Estos dos personajes no es que sus padres y madres sean hermanos (quiero decir que no son primos de sangre, no me malinterpretéis) sino que como jóvenes "al día" se llaman entre sí con estas coletillas, entre ellas esta habitual "primo" (en la etnia y cultura gitana es muy frecuente llamarse primos para referirse a sus allegados y los canis, también llamados "payos agitanaos" pues toman cosas de ellos). Pero la palabra "primo" para referirse a una persona también tiene otro significado (todos sabemos lo que es un primo y conocemos a muchos "primos").

Con este intento de serie intentaré reflejar fielmente en boca de dos cofrades cualquiera (y que seguro más de uno podremos identificar con algún o algunos conocidos) la hipocresía, las dobles varas de medir, el cuñadismo, la falta de principios, la mediocridad,... en fin todo lo que reina en el día a día musifrade.
Y sí, voy a intentar que lleve algo de humor, aunque a alguien que vea su reflejo aquí quizás puede que no les guste verse. Para gustos, colores.

La contra-crónica: lo que fue de la música en la Semana Santa 2017 (al menos desde mi punto de vista) IV: Sevilla

Pasó la Feria (bueno, esa verbenilla cutre que aquí llaman feria) de mi pueblo, pasó la pertinente resaca, ha entrado hasta el mes de junio y sigo sin terminar esto (qué me gusta procrastinar). Pero toca seguir y toca cuarta parte, tranquilos ya queda poco. Y nos toca ahora la capital, la Meca, el Hollywood de los cofrades, especialmente de aquellos cofrades que aun siendo cordobeses o jiennenses de nacimiento y teniendo el cerrado acento de Andalucía oriental, cuando llega la primavera no sé por qué pero les da por decir "miarma" como le pasa a mucho capataz. ¿Vámonos? Pues "sarsisha y andandini" que dicen los "pofesionales" del costal.


Sevilla:

La "cuna" de la Semana Santa como muchos la llaman (no sé, a lo mejor es que Jerusalén -donde tuvo lugar la primera Semana Santa hace más de dos mil años- es como Sevilla Este: un barrio que pertenece a Sevilla pero está al quinto pino de la ciudad), o mejor definida objetivamente, la Semana Santa más mediática, es envidiable, salvo excepciones que siempre las hay, el tratamiento a los detalles, la búsqueda de unos mínimos estándares de calidad y el cuidado que en ella se tiene en prácticamente todos los aspectos, no escapando la música de ello. Es un cuidado que sobre todo se da en los sitios más visibles, y es que Sevilla, como la Semana Santa más famosa, se sabe en el punto de mira, se sabe centro de las miradas y sabe que debe cuidar la imagen que se transmite (lástima que hay cosas que escapen del control de las cofradías y fuera de ellas -el incivismo de muchos espectadores agravado por la moda de las sillitas- o dentro de ellas pero sin que sea responsabilidad de las mismas -los casos de pequeños porcentajes de nazarenos que no se toman en serio su Estación de Penitencia y dañan la imagen general de las Hermandades- se den episodios ciertamente vergonzantes).
En la música, como digo, tras unos años como los que protagonizaron los inicios de la década, ciertamente esperpénticos en cuanto a la falta de decoro y/o calidad de mucha de la música que se interpretaba tras los pasos sevillanos, el nuevo lustro ha traído una mayor mesura y control sobre la música que ha llevado en parte a reducir el consumo de ciertas corrientes, una creciente apuesta por repertorios de mayor calidad y, sobre todo, una vuelta a lo que nunca falla que es lo clásico. En palio quizás más que en Cristos, por razones más que evidentes (misterio -con animal equino a ser posible- con paso dorado, plumas y/u olivos, cambios,... ya sabemos qué suele atraer eso).

Cornetas y tambores:
En Sevilla tocan 4 de las 5 mejores bandas del falso denominado estilo "de cornetas y tambores" (y trompetas, fiscornos, trompas, trombones, bombardinos, tubas, campanas, platos, etc...) no creo que haya que comentar nada del nivel general que complementan otras que, si no tan buenas al menos cumplen,  aunque luego te encuentras que dicha nómina incluye a bandas como Cautivo de Santa Genoveva...
Como dije ya hace 3 semanas en aquel análisis general, hay dos bandas que son como Cristiano y Messi con el Balón de Oro, turnándose en ser denominadas la mejor, son de otro nivel y cada una en su línea. Si el año pasado me hubiera decantado por Tres Caídas si hubiera hecho esta contra-crónica, este año le ha comido la tostada la otra dominadora, las Cigarreras. Triana, después de acertar con algunos estrenos en los años previos este año, gracias en gran parte a la sobresaturación por ello, ninguno de sus estrenos ha parecido cuajar y parecen muy similares a lo anterior, nada novedosos, nada fresco. Mientras Cigarreras se saca de la manga a un redescubierto Torres Simón, a un López Gándara en estado de gracia y a un Pacheco que en esta banda se vuelve más creativo, todo ello con una plantilla que, al menos objetivamente hablando en cuanto a variables musicales -armonía, afinación, etc...-, mejora a los trianeros (ojo, que en gran parte Triana es Triana por sus "imperfecciones", forma parte de su sello). El resultado han sido lecciones de música en cada actuación de la banda que dirige Dionisio Buñuel (y que tiene a un CM que no tomará mucho bífidus porque sigue sin quitarme el block que me puso hace tiempo por una chorrada).
La "revelación" o al menos para quien no se la esperase ha sido Rosario de Cádiz. Mucho revuelo con el anuncio de mi Hermandad homónima, mucho sevillano en pleno papel de Donald Trump al que solo le faltaba construir un muro en la A-4 para evitar que pasasen desde Cádiz para acá, mucha "xenofobia cofrade" y muchas campañas (que las sigue habiendo) para tratar de desprestigiar a la banda gadita. Se pensaban estos cabezas cuadradas (me ahorro aquí el gentilicio porque no todos los sevillanos lo son) que Rosario iría de turismo: "no aguantarán", "son 15 horas a jierro", "esto es Sevilla no es una Semana Santa cualquiera",... Hasta en el mismo Miércoles Santo buscando desacreditar a la banda, uno de los tuits más graciosos que leí fue uno que decía algo así como que los músicos se estaban saliendo a tomar algo (y hacer sus necesidades supongo yo) criticando este hecho, como si las propias bandas de la ciudad no lo hicieran. Angelito, Dios le regale un libro para que abra la mente a ese individuo. ¿Respondieron? Juzguen ustedes mismos, aunque hay un vídeo y una frase que resume el vendaval que levantaron: este vídeo y el "joé no vea" que suelta el capataz del misterio del Carmen Doloroso https://youtu.be/oB6e11y3c_M?t=678. Una cosa sí que me sorprendió: lo conservadores que fueron en la "Sacrosanta" Campana donde no interpretaron nada de moda y casi nada suyo, imagino que petición de la Hermandad.
El caso es que como suelo decir de los fanatismos, ya hay quien al calor de la nueva moda se ha cambiado de bando y la perjudicada en este caso ha sido Presentación de Dos Hermanas, la que otrora escoltaba en el podio a Triana y Cigarreras este año ha perdido su sitio por los de Cádiz. "El rey ha muerto, larga vida al rey" andan ya diciendo muchos que piden la cabeza de su antes amada "Presen" para meter a su ahora amada Rosario. Cosas de los fanatismos como digo. En un análisis algo más objetivo cabe decir que sí, Presentación ha perdido parte de su nivel de años atrás, bastante lejos de sus años de moda, pero tampoco es la banda mala que muchos quieren pintar de repente. Fueron cumplidores y, de hecho, yo los esperaba bastante peor. Les toca reorganizarse, organizar principios y tratar de buscar una línea dentro de su propio sello pero que se aleje de los protagonismos y egos individuales que la han llevado a estar así.
El resto, como he dicho, cumplidoras: Sol alejada de lo que históricamente ha sido pero tampoco hay que matarla por ellos (que sí, que a lo mejor tienen muchos pasos en relación calidad, pero a ver, ¿de dónde la quitas?), San Juan otra que como la Presen ha decaído volviendo a su papel de banda-cantera aunque cumplió en su tradicional papel en el Polígono, Sangre se esmeran pero no se puede ser como Cigarreras (yo creo que, con Francis sí e igualmente buscando la calidad como bandera, pero tirar por otro lado más "personal" les haría mejor que emular),...
En la "batalla de lo clásico" hace ya tiempo que Esencia le ganó la carrera a una Centuria que, respaldada por su Hermandad -y su prensa afín- y confiada durante años por ser la única en su estilo en Sevilla, ha sufrido un "síndrome Casillas", se han creído con un don y otros mejor trabajados pues les han rebasado, no hay más.
Y llegamos a eso que muchos temen, ¿cuál ha sido la peor? Creo que coincido con muchos, por no decir todos menos ellos mismos, parte de su Hermandad y sus familiares, en decir que el Cautivo de Santa Genoveva. No creo que haya mucho que decir a lo dicho en otros medios, solo que a veces es inentendible el afán de algunas Hermandades por querer tener sí o sí banda propia como si eso diera prestigio, autoridad o qué se yo. Ojo, que tampoco es que pida la extinción de la banda, lo hecho hecho está, pero futuras hermandades que se lo planteen deberían mirar más si las ventajas de tener banda propia lo son de verdad.

Agrupaciones Musicales:
4 Agrupaciones que comentar (no, no me dejo ninguna, ya lo veréis) y de las cuatro ni una me destaca ni para bien ni para mal. Nivel muy parejo porque lo que una tiene en calidad musical lo pierde por otros lados y la que no la tiene le gana enteros sus individualidades y la calidad de gran parte de sus músicos, es decir, en unas premia el conjunto y en otra tener varios "figuritas" de turno que te salven las actuaciones.
Así que no sabría decir una mejor que otra:
-Redención quizás tiene gran parte de todo pero pierde enteros aburriendo hasta a las ovejas con un repertorio versado en cadencias y melodías muy similares y una interpretación digamos sin espíritu, si acaso todo va ornado con algunos solos de trompeta cada vez más complejos. El más difícil todavía para intentar no reflejar un estancamiento creativo y la monotonía de una banda unipersonal en lo musical y frígida en lo interpretativo. Quizás la Agrupación más completa pero no por ello, para mi gusto, la mejor.
-Virgen de los Reyes en cambio es todo lo opuesto. Hace tiempo que renunciaron, o mejor dicho nunca han intentado, coger la senda de la evolución musical de sus vecinas. En el plano musical son la más atrasada de las 4 pero lo compensan creciéndose en la calle y con grandes individualidades trompeteras que saben explotar en un repertorio de fácil calado y que completan con un gran repertorio clásico, siendo de las 4 Agrupaciones la que mejor lo cuida, sin maltratos desfiguradores que pervierten las marchas clásicas para adaptarlas al sello del "dirertómusicá" de turno. Por cierto, últimamente no les están funcionando los últimos estrenos y han tenido que tirar de nostalgia e historia.
-Los Gitanos, en un hipotético "uno contra uno" es evidente que no tienen individualidades equiparables a las de las otras dos anteriores. No obstante lo compensan con un gran sentido grupal y un intento de cuidar la música al estilo cigarrero heredado obviamente de su director musical. A mi gusto es, además, la Agrupación Musical con la mejor filosofía en cuanto a repertorio ya que no se cierran a lo propio y el típico clásico Arahal/litúrgico sino que completan su repertorio con marchas de otras bandas. Podrían haber despuntado de no ser por dos motivos: que intenta pero no logran esa corrección musical, siendo una banda a veces estridente especialmente en pasajes solísticos, y que, aunque amplían repertorio abriendo miras, ese aspecto positivo se pierde cuando todo (y cuando digo todo es TODO) tiene que pasar sí o sí por manos de su señor director que ha hecho de los Gitanos la banda más unipersonal de todo el panorama cofrade (y mira que eso es difícil, pero cuando hasta las marchas de otros autores son arregladas por la misma persona el resultado es que todo acaba sonando igual, cero variedad, más o menos lo que le pasa a Redención pero aquí con una mentalidad más abierta a montar marchas de otras bandas).
-San Benito: no entiendo como una banda que hace un par de años venía pintando la cara a las demás a base de buena música (el último disco fue un discazo) con una destacada afinación y un conjunto perfectamente equilibrado, haya pegado el bajón que han pegado. Hay quienes apuntan a que se debe a que la banda es una banda que solo da el máximo el Martes Santo. Pues si es así, una lástima desaprovechar y tirar todo lo logrado por no ser capaz de ver más allá de la Calzá, cuando precisamente pasear el nombre de tu Hermandad como sinónimo de buena música sería una forma mejor de honrar a tus titulares que solo centrándote en ser flor de un día.

Y ahora dirán ustedes "¿Y Arahal? Te has dejado a Arahal". Pues no. Arahal no entra en el mismo común análisis que el resto porque Arahal no es una Agrupación más, es LA Agrupación. Musicalmente no será la mejor, estarán anticuados y todo lo que muchos quieran pero, como en el arte, Arahal tiene ese valor añadido que solo tienen las obras de arte cuando son originales, ese aura casi mística, casi sagrada,... ese unicum si adoptamos el término que creo recordar usaba Walter Benjamin. Cualquier banda puede adoptar el clásico, cualquier banda puede autonominarse como "heredera", cualquier banda puede interpretar marchas de siempre lo más fielmente posible a lo original, pero solo Arahal lleva más de 50 años haciéndolo de manera original. Arahal es como la Gioconda auténtica que el Louvre protege tras un grueso cristal a prueba de todo, es como la partitura manuscrita de la 9ª de Beethoven,... es irreproductible por muchas réplicas y copias que le surjan porque ellos son lo original y, como tal, son patrimonio del cofrade. Y sí, como una escultura románica, Arahal podría parecer "tosca" o de menor calidad artística que sus posteriores, pero al igual que a nadie se le ocurriría "actualizar a la moda" las esculturas del Pórtico de la Gloria ni las pinturas del Panteón de San Isidoro de León porque su valor radica en ese citado "unicum", que nadie tampoco toque a Arahal. Gusten más o gusten menos, lo dicho, son patrimonio del cofrade.

Bandas de Música:
En el "impopular" (para el cani medio) mundo de las bandas "de palio" poco comentario que añadir a lo dicho semanas atrás. Si en las bandas de Cristo prima mucho la moda, lo popular, los nombres de dirertores musicales/compositores y los propios nombres y peso histórico de las bandas sobre la calidad, en Bandas de Música, un mundo alejado de los manidos "estilos" y de la influencia "direccio-musical", la calidad prima bastante más y Sevilla a la hora de escoger las bandas que acompañen a sus palios no se andan con chiquitas. Salvo por la evidente y lógica ausencia de bandas valencianas (las mejores bandas de música están en dicha comunidad le pese a quien le pese, el problema es que muy cofrades dudo que sean), en la Semana Santa sevillana se pueden ver de las mejores bandas de música nacionales y si a ello se ha unido la reciente limpia de repertorios en la mayoría de ellas, el panorama es inigualable (reflexión del autor: ¿Por qué carajo se imita todo de Sevilla -bastantes cosas malas como los remangues costaleriles y el flamenkani- y cuando se llega a este aspecto no se imita?).
Con la que ya dije que es para mi gusto la triada "capitalina" (Tejera, Oliva y Carmen de Salteras) a la cabeza en niveles de calidad (con permiso de la Municipal de Sevilla, considerada de entre las mejores bandas de Europa y que tengo entendido que por motivos burocráticos solo se la puede ver en el Santo Entierro en Semana Santa), seguida de cerca por Santa Ana de Dos Hermanas (banda de muy buen nivel a la que le pesa bastante el tipo de Hermandades a las que acompaña y el repertorio que éstas exigen), el resto de bandas tampoco desmerecen en nada con nombres ya habituales como las Nieves, una Cruz Roja que parece que va en recuperación, la Victoria (Cigarreras) a la que el estar a la sombra de la archiconocida de Cornetas no le hace gran justicia, o la de Alcalá de Guadaira que hace las delicias acompañando, entre otras, al siempre exquisito palio de la Amargura. A estas se suman nombres como el Liceo de Moguer, Lebrija, Julián Cerdán de Sanlúcar, Mairena del Alcor y demás que cumplen con creces y completan el reparto. Un reparto del que, si acaso, se sale la Banda (de música) del Sol que muchos concuerdan en que no da un nivel que se pueda esperar a la altura de sus coetáneas.

Y aquí lo dejo. Me quedaría el contra-análisis de mi pueblo, aunque visto lo visto no sé si lo haré. Si lo hago al menos espero que no pase tanto tiempo entre uno y otro. Pero es que el calorcito ya empieza a quitar las ganas de todo: a tus compañeros de banda les quita las ganas de ensayar (bueno esos siempre tienen excusa: el frío en invierno, la Champions en otoño, los "estudios", etc...) y a mí las ganas de escribir. ¿O será que se me ha contagiado el pasotismo local?

26 de mayo de 2017

La contra-crónica: ¡¡Auxilio!!

Enfrascado como sigo estando en las contra-crónicas de la Semana Santa que todavía no he concluído -sí, lo sé, dirán que vaya tela habiendo pasado ya más de un mes de la Semana Santa que todavía no la haya terminado, pero es que me estoy contagiando del pasotismo mediocre de este mi pueblo y puede que pronto sea un zombie apático más cuya única obsesión en la vida sea irse al botellón en cada fiesta que hay, como es el habitante medio de esta tierra sin remedio-, pues como digo, enfrascado en dicha tarea, interrumpida también por eso que llamamos aquí feria (que tiene más de verbena que de feria plenamente dicha) y porque este miércoles fue la Estación de Penitencia (perdón, es el contagio pueblerino que me hace cometer los mismos errores de bulto de los kofrades de aquí) procesión de María Auxiliadora, pues viendo esta procesión en inicio no pensaba "contra-cronicarla", pero en vista a los hechos, lo haré porque va a ser breve. En serio muy breve.

¿Por qué la titulo "¡¡Auxilio!!"? Evidentemente como guiño a la advocación gloriosa que procesionaba, pero también como grito desesperado ante la situación.
He dicho que seré breve y lo seré. La única contra-crónica musical posible a dicha procesión se resume en cuatro palabras: más de lo mismo.
Lo de siempre, busquen otras contra-crónicas anteriores que involucren a bandas de música y aplíquenla aquí: repertorio facilón por aquí, Víctor Ferrer es el nuevo Dios Paco Lola de los palmeños, Mi Amargura hasta reventar,... de hecho incluido un momento "aplausitis petalae" montado por los canteranos del cortijo, sí, esos que juegan a cofradías sin que sus mayores les enseñen que cofradías no es solo sacar enseres, hacer cartelitos, celebrar "extraordinarias" y jugar a los pasitos, y no solo no se lo enseñan, sino que los aplauden y les dan su hueco oficioso en revistas. Así nos va y así nos irá, de estos barros vendrán los lodos del futuro...

El contra-análisis: marcaje a la banda: Banda de Música de la vecina Hornachuelos es la que ponía música. Correcta sin más, ya no son la banda novata de años atrás que sonaba como sonaba fruto de la clara inexperiencia, inexperiencia que aun se nota en ciertas cosas, por cierto, porque es una banda que quizás le falten unos años más para una completa madurez. No obstante buena evolución en unos años y para el poco exigente guion que se les presentaba pues claramente cumplen su cometido.

Dije que iba a ser breve, ¿no? Pues ya está. Una más de tantas y a seguir rezando a que María Auxiliadora nos auxilie e interceda para que la mentalidad aldeana de este pueblo cambie alguna vez. Yo, personalmente, lo doy por perdido, y eso que la Esperanza es lo último que se pierde, pero es que aquí la Esperanza fue lo primero que se perdió al ser la primera en apostar fuerte por estas modas musicales.
La próxima es en septiembre, y yo ya veo que en el día 8 no confío mucho, pero antes de ponerle la cruz a la música de ese mes, será la Cruz Roja la que lo cierre con su música. Una banda de nivel y que este año ha sido reconocida por un cuidado repertorio en sus actuaciones da cierta ilusión. Solo falta que haya alguien con "Cabeza" en la Cofradía contratante y deje hacer a los auténticos profesionales.

15 de mayo de 2017

Fast food music

Ayer se celebró el Festival Europeo de la Canción o, simplemente, Eurovisión. No estoy descubriendo nada nuevo con este dato de todos sabido. Y servidor hizo lo que todo buen melómano debería hacer...que es no seguirlo, puesto que un Festival que se llame de la canción y en el que se premie más la política y la vecindad, el espectáculo, las relaciones internacionales, los intereses publicitarios, a veces incluso hasta la polémica y lo extravagante, cualquier cosa menos la propia música, pues no es plato de mi gusto.

Así que, como digo, no lo seguí, hasta que viendo Twitter, ese termómetro calibrador de masas, de lo que es "trendi" y lo que no, observé algunos comentarios que me llevaron a interesarme algo más en la gala, claro que lo que vi no era nada fuera de lugar en esta España mariana: vi a un país que volvía a hacer el ridículo más espantoso todo por mandar como representante a un mediocre artista pero que se creía muy gallito (corte de mangas a la audiencia que lo cuestionó incluido) con una pésima canción que no debería haber estado en esa posición si no fuera por los tan españolísimos enchufes. ¡Dios bendiga a los enchufes y a los enchufados, esa cosa tan patria, tan nuestra, tan de la Marca España!
La verdad es que no era difícil trasladar esa analogía a todo, incluida la música cofrade. Todo aquello me suena de haberlo visto o incluso haberlo vivido en tantos años como cofrade: ¿en cuántas Cofradías llevan bandas pésimas que están ahí por enchufe? ¿Cuántas Hermandades andan soportando bandas de Hermandad que desmerecen más de lo que aportan acompañando a sus titulares bajo la excusa de la "devoción" y el "cariño", cuando demostrarían más cariño y harían más bien a su Hermandad si soltaran sus instrumentos y se cogieran un cirio o un costal? ¿Cuántas veces no hemos sabido de contratos porque el capataz de turno es papi de una niña de la banda tal o el Hermano Mayor es cuñado/primo/tío segundo del director? ¿Y cuántas bandas mediocres de mediopelo no se suben a la parra y por esos enchufes se creen que se van a comer el mundo cuando lo más que hacen es un espantoso ridículo?
"Es el pan nuestro de cada día, este país es así" pensé de una cosa que no le quiero dar mayor trascendencia.

Pero luego llegaron las votaciones y ganó Portugal*.
*Me permito introducir un breve apunte de este hecho, totalmente verídico: en las redes sociales había tanto culés deseando que no ganara "el país de Cristiano" como madridistas celebrando que ganara el país de su jugador estrella. Sí, esta es la España media. En momentos así, viendo a personas tan ridículas cuyo objetivo en la vida se resume a celebrar los éxitos de su equipo y los fracasos del rival sin más aspiraciones en su triste existencia es cuando más doy las gracias a Dios por dotarme de un cerebro funcional y una inteligencia normal.

Y fue en eso en lo que más me fijé de, como digo, un Festival que suele ser un festín de mediocridad, bótox y silicona, peinados estrafalarios, gimnasio, purpurina, efectos especiales y toda clase de pompa en general.
Lo primero porque ganó una canción que no parecía mala del todo, muy Disney eso sí, pero muy hermosa, natural y sin aditivos. No era en inglés, era en su idioma natal, no tenía efectos especiales, no era "eurovisiva". Solo un chaval (que cualquier cuñao patrio no dudaría en calificar de perroflauta o piojoso), un piano de fondo y una letra. Un tipo que escapaba de cualquier artificio, respiraba sencillez y humildad y demostró que no era de esa falsa humildad que ahora se ha puesto tan de moda (los humildes de verdad no presumen de serlo, recuerden eso) cuando compartió su triunfo con la autora de la canción que era su propia hermana y a la que no dudó en subir con él al escenario.

Pero lo que más me impactó fue el discurso que el cantante dio, y del que deviene el título de la entrada. Dijo este Salvador Sobral (que así se llama):
"...we live in a world of disposable music, fast food music, without any content. And I think this could be a victory for music with people that actually means something. Music is not fireworks, music is feeling, so let's try to change this and bring music back, which is really what matters".
Que para los que no manejen el idioma de Shakespeare viene a decir como:
"Vivimos en un mundo de música desechable, música 'fast food' -se podría traducir como algo así como música basura-, sin contenido. Y creo que esta podría ser una victoria para la música de gente que realmente quiere decir algo. La música no es fuegos artificiales, es sentimiento, así que intentemos cambiar esto y traer de vuelta a la música, que es lo que de verdad importa".
Creo que sobra decir cuánta verdad hay en las palabras de este chico, cúanto podemos reflexionar de ellas y, sobre todo, cuán aplicable es esta reflexión para la música cofrade que tenemos hoy día.
Porque la música cofrade que estamos viviendo, la música cofrade de los últimos 10-15 años ha caído precisamente en los mismos pecados de la música comercial, de la música consumista, especialmente la música denominada para pasos de Cristo.
Los autores y las bandas, especialmente las que están en el sitio privilegiado de ser consideradas grandes, nos están acostumbrando año a año a una producción en masa de composiciones pensadas para usar y tirar, composiciones que a través del tan simple mecanismo publicitario de "tócala todo lo que puedas y más" son quemadas en certámenes, publicitadas, vendidas como una genialidad, para luego poder sacar partido a la partitura tanto internamente (a través de la ojana a las Hermandades a las que se dedican) como externamente (garantizándose durante un poco más la fidelidad de sus fanáticos y sacando también tajada económica de la venta de las partituras a bandas impersonales que por querer estar a la última serían capaces de desterrar a un tal Escámez de sus repertorios.
Es, como dice Sobral, una música carente de contenido, falta de unción, una música a la que en muchas ocasiones se le ha olvidado su cometido de acompañamiento, ojo ACOMPAÑAMIENTO de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, pasando a ser una música que quiere el protagonismo y basada, no en la pureza misma de la música, en la belleza de la perfecta unión entre sus distintos conceptos, sino que es una música basada en esos fuegos artificiales, en una artificiosa espectacularidad que es de la que gusta el público basada en solos largos, sobreagudos imposibles, baterías cargadas de palilleras donde todo lo que debiera ser el concepto "marcha" (empezando por sacrificar el compás binario) se pierde en pos del aplauso fácil, la venta de discos y la promoción de una marca a la falsa luz de los mal llamados "estilos". Y una historia que se repite año a año, que cada septiembre tira a la basura el éxito musical del anterior para crear más y más en busca de seguir en la cresta de la ola hasta que llega a ocurrir lo inevitable, el desgaste.

¿Cómo podemos negar lo evidente? ¿Cómo negar la verdad en la música cofrade de las palabras de Salvador Sobral que en su día también anticipara un gran compositor como Cristóbal López Gándara cuando habló una vez de las marchas que eran "hamburguesas musicales de 1 €?
La Música de verdad, la que muchos defendemos, la que merece tanto respeto que merece ser escrita en mayúsculas como si fuera un nombre propio, esa Música se nos muere, vamos a decirlo sin eufemismos, ahogada en un mar de mierda, de basura, en un mar donde la putrefacción es tal que incluso lo poco bueno que pueda surgir en él, acaba siendo contaminado y engullido por la maquinaria del consumo, marchas buenas que acaban igual de deschadas porque acaban siendo tratadas con el mismo nulo respeto que esas "hambuguesas musicales" que no se paladean (¿o acaso me dirán los fanáticos de ciertas marchas que cuando una marcha es interrumpida entre berridos alentando al solista y aplausos a cada sobreagudo significa que se está paladeando de verdad, que de verdad se disfruta?).
Y eso es lo peor, que los que deberían ser amantes de esa Música son los primeros que la maltratan, los primeros en no respetarla, en no respetar su cometido. Quien entra a este juego, sea autor, compositor, instrumentista o espectador es que, seamos sinceros, no quiere a la música.

Hagamos, pues, lo que dice Salvador Sobral: intentemos traer de vuelta a la música. Volvamos a poner en valor la música con contenido, la música como arte y no como artificio, hagamos música con el mismo sentido que nos legaron los grandes autores del pasado, cuya música de hecho por ello sigue permaneciendo tras el paso de hasta siglos. Salvémosla de la caricatura, el espejismo, el monstruo en la que la hemos convertido o de lo contrario llegará un día en que la perderemos y puede que sea tarde, muy tarde.... si es que ya no ha llegado.

Parabéns Portugal. E Parabéns e muito obrigado Salvador. Hacemos nuestra tu victoria y tu mensaje. We will bring music back, again.

13 de mayo de 2017

La contra-crónica: lo que fue de la música en la Semana Santa 2017 (al menos desde mi punto de vista) III: Córdoba

Tercera parte de esta contra-crónica de la Semana Santa. Hoy me va a tocar repasar un poco lo que ha sido de los acompañamientos musicales pero ahora a un nivel algo más concreto, a localizaciones concretas.
No creo que me haga falta recordar, lo primero, que esto son opiniones personales, y lo segundo, que aquí uno no tiene el don de la omnipresencia que solo lo tiene "El de arriba", por lo que hay cosas que habré escuchado en directo como otras que no. Pero, ¿qué tiene de malo eso? ¿Acaso los demás que hacen crítica musical sí son omnipresentes y han podido estar en todas partes?


Córdoba:

Y comienzo por aquí, por donde va a ser, por la ciudad de mis amores, en la que nací y a la que hastiado ya de esta vida pueblerina intento regresar.
La música de la presente Semana Santa de Córdoba he de decir que ha sido, cuanto menos, rara. Una ciudad que aspira, o quieren aspirar a tener, o que incluso muchos ya dicen que la tiene, una Semana Santa "importante", no es bueno que siga teniendo episodios de clara mediocridad y en los que siga dominando las preferencias de grupos de presión en lugar de la opinión de gente preparada, en muchos aspectos -en casi todos diría yo- incluyendo, como no, la música.
Cierto es que hay algunas Hermandades, a las que cada vez se unen más, que están prestando mayor atención a la música, sobre todo las denominadas Hermandades "serias" y, sobre todo, en sus palios. Cuentan estas Hermandades con bandas de una calidad acorde a la ciudad y se procura un mayor cuidado de los repertorios, aunque siempre queda lugar a "patinazos".
Pero en el otro lado hay Hermandades cuya apuesta musical ha sido nefasta: en unas ha habido bandas que, siendo claros, una Semana Santa capitalina les viene grande (o hasta las ha habido que han dado pena) y en las que imagino que lo económico habrá primado en la elección; en otras donde el costal tiene bastante peso y en la que los repertorios entre canimarchas, el flamenkani y el "jartón" que nos han dado de Mi Amargura han sido muy mejorables, y en algunas pues ambas cosas: bandas dando pena con repertorios que dan pena.

Cornetas y tambores:
En general en las cornetas y tambores que han ido a la Semana Santa de Córdoba han presentado un nivel muy parejo, con lo cual la calidad media en este estilo ha sido bastante alta, muy superior a las Agrupaciones en conjunto, al menos a mi parecer. Sería muy difícil decantarse por una u otra banda.
Quizás Esencia con la Sentencia haya sido el mejor acompañamiento de Cornetas a un paso de Córdoba. Sencillamente Esencia le aporta un plus de clasicismo, de seriedad, de elegancia, a una Hermandad que en todo su conjunto lo es.
Junto a Esencia, de las "foráneas" todas en su línea y más o menos lo que se pueda esperar de ellas, más o menos cumplidoras. No ha habido tampoco una que digamos destaque como muy muy mala, aunque a alguna que otra se les nota que llevan un repertorio que con las horas les pesa.
Las locales, como dije una vez, las veo en empate técnico, todas tienen cosas buenas y malas. Quizás la que haya destacado este año sea la Salud pero por el crecimiento y mejoría presentados y porque están ampliando repertorio en distintas vías con las que parece que se van despegando de ser una copia como son sus otras dos vecinas. En su contra pesa quizás esa forma de interpretar tan basada en la fuerza bruta que con potencia pero más refinada no creo que pasase nada, todo lo contrario, mejoraría mucho más, y los patinazos en el repertorio, especialmente la selección tras el Calvario, si bien indican en los foros que eso fue criterio de las Hermandades, con lo cual nada que añadir.
Caído & Fuensanta, que sí los pude disfrutar con más tiempo en directo en mi pueblo, correcta, pero las copias, copias son y Coronación pues el punto y medio de potencia bruta que le sobra a la Salud que se lo regalen a ellos porque ni tanto ni tan calvo, no creo que la corrección y perfección al estilo cigarrero vayan enfrentados con la dinámica (el "volumen" para los profanos).
Hablando de Coronación, un último apunte: creo que Coronación ha protagonizado, y así lleva dos años, el peor acompañamiento musical de cornetas de la Semana Santa cordobesa. Y no, no es por mala banda. Me explico. Por favor, cofrades de Córdoba, en especial hermanos de las Angustias: Coronación fuera YA de detrás del portentoso grupo escultórico de Juan de Mesa. Ese acompañamiento musical para esa Hermandad, para esa imagen, teniendo ese buen patrimonio musical con la marcha de Báez a la cabeza,... es que no pega, no le va. Y no es, como muchos quieren hacer ver para victimizarse, una opinión contra la banda que tiene una gran calidad y suenan muy bien. Y de hecho Coronación para mi debería seguir teniendo sitio en el Jueves Santo cordobés, sí. Pero tras el Señor de la Caridad, sustituyendo al esperpéntico y casi herético (esa adoración de la muerte le debería chocar a cualquier cristiano de bien) circo legionario. Ahí sí me pega Coronación con un repertorio clásico cigarrero y saldríamos todos ganando (menos la Junta de las Angustias que quiere hacerle el juego a los costaleritos y a los wittos y la de la Caridad que sigue sin darse cuenta que su Cristo no es el protagonista para un gran porcentaje de los que van a ver su Estación de Penitencia).

Agrupaciones Musicales:
A ver, si en la contra-crónica general digo que Pasión es la mejor Agrupación y Pasión ha tocado en Córdoba, por pura lógica no hace falta decir qué Agrupación me ha resultado la mejor de la Semana Santa en Córdoba. Tenemos los cordobeses la suerte de poder ver en nuestras calles, no una, sino dos veces a esta Agrupación. En la Esperanza, en el Señor de las Penas al que el idioma kanifrade ha popularizado ahora como "Gitano", muy bien, todo lo que ustedes quieran, ahí dan todo el espectáculo del mundo y más en ese reducto de ordinariez kofrade en que se transforma la Cuesta del Bailío. Pero personalmente creo que con la Santa Faz mejor que mejor. Nunca pensé, y menos desde ese inexplicable cambio a las Lágrimas de San Fernando, que ningún acompañamiento después de Redención encontrarían acorde al Nazareno trinitario, pero sí. Y Pasión aquí gana un plus de elegancia alejada del "costalerío" y el circo del Bailío, la música para mirar a la Santa Faz de Cristo sin nada más que nos distraiga de Él.
Poquitas Agrupaciones que comentar, tras Pasión, las mejores y rayando además a un gran nivel dos de las locales: Redención y Cristo de Gracia. De Redención poco que decir, sublimes, especialmente dignos de ver el Viernes Santo con la Clemencia (¿quién dice que un Crucificado no puede ir serio con Agrupación Musical?). Cristo de Gracia, muy bien también pero en su línea, me recuerdan mucho a la otra Redención -la de Sevilla- pero por el unipersonalismo y culto al director: marchas del mismo estilo y mucho solo de trompeta, saben explotar sus cualidades. Muy elegante la nueva imagen de la banda, por cierto.
De las demás, de fuera si acaso destacar Santo Tomás de Villanueva de Ciudad Real (aunque no alcanzan las cotas de cuando acompañaban a Humildad y la Hermandad parece querer imitar a los Gitanos en tiempos de VR por lo que la banda más que como ellos mismos aquí sirven de sucedáneo) y bastante buena la Fuensanta de Morón, si bien para mi gusto no pegan en ese paso: la gótica silueta del Cristo de las Penas le va una banda que toque el clásico como clásico y no con versiones raras. El problema es que no se me ocurre ninguna Agrupación buena y que esté libre ese día que cumpla con ese requisito (se llevan las bastardizaciones de los clásicos).
La otra local que queda por comentar, la Sagrada Cena, les queda muuuuucho camino por andar. Van en buena senda pero quizás es pronto para hablar de coger más pasos en Córdoba como dicen algunos (el suyo ya les viene hasta casi largo).
Y si en Cornetas dije que todas habían sido bastante cumplidoras, en Agrupaciones sí diré que me han sobrado dos en esta Semana Santa:
-una es Valme de Dos Hermanas. Ojo, no me parece mala banda, ofrecen nivel medio tirando a medio-alto, pero su sonoridad no dista de la de cualquier banda pueblerina. Creo que están bastante sobrevalorados y que en eso influye mucho que una personalidad de las Agrupaciones como es Mena Hervás sea su "alma mater". Como digo no sobran por excesivamente mala calidad sino porque opino que en la provincia hay algunas que harían incluso mejor papel y por nombre (el apellido Córdoba en un banderín siempre es un lastre), o por no querer pagar, no se les da oportunidad.
-la otra creo que me ahorraré el nombre porque todos nos imaginaremos cuál es. Lo del Martes Santo lleva unos años siendo un experimento al que es imposible encontrarle explicación en una era en la que bandas, no diremos punteras pero sí al menos decentes son capaces de ofrecerse hasta gratis a capitales, y en una jornada como el Martes Santo cordobés en el que bandas locales de contrastada calidad como Redención, Coronación o Caído & Fuensanta no están tocando en su propia ciudad. Traer a Córdoba una banda que imita el estilo de otra y parece Frankenstein hecha de pedacitos de aquí y allá qué quieren que les diga... Todas las bandas, sí TODAS (no nos pongamos dignos que hasta las gordas lo hacen) llevan refuerzos, es algo normal: algún tuba por aquí, un refuerzo para el cuerpo de bajos por allá, mi amigo fulano que ese día no toca y me lo llevo,... pero que el 30-40% de la banda no sean músicos de tu banda...es que es algo que se tiene que notar -para mal- en lo musical (diferentes afinaciones, pérdida del conjunto, no se calibran voces ni potencia,...), y ya no solo en lo musical: ¿qué sentiría una Hermandad de Quintanilla del Retruécano si la banda que a su pueblo ha ido con 45 músicos se planta con casi el doble en otro sitio? Yo lo digo: engañados. Por lo menos habría que intentar vestir a todos los músicos igual para disimular.
Pero bueno, a modo de reflexión final, a las Hermandades así que por querer llevar banda grande ande o no ande llevan lo que sea que se les ofrezca -y si lleva el apellido Sevilla ni se lo piensan, que parece que eso ya sea sinónimo de calidad-, les acaba pasando como a esa tía (o tío, no seamos machistas) con fama de fácil al que le entra todo el mundo en la discoteca porque piensan que así pueden pillar cacho, pero nadie se la toma en serio. De hecho hay cantidad de rumores que apuntan que a dicha Hermandad se les está ofreciendo lo inimaginable y a precios inimaginables (la capacidad de las bandas de rebajarse también es digna de estudio). En julio hay elecciones, a ver qué pasa.

Bandas de Música:
Tenemos también la suerte en Córdoba de que la mayoría de las Hermandades, salvo excepciones que siempre las tiene que haber, en el apartado de Bandas de Música para sus pasos cuenten con muy buenas bandas y que además de eso, salvo también excepciones aunque aquí hay más, empiece a haber un cierto interés por mejorar repertorios y, en parte, apostar un poquito más por lo cordobés (aunque siga habiendo grandiosísimas marchas cordobesas que suenan bastante menos de lo que debieran).
A la cabeza de este movimiento la local Banda de Música de la Esperanza, una banda cuya filosofía de apuesta por lo cordobés, tanto a nivel historicista como de apuesta por autores locales, dos de ellos que están destacando en la actualidad incluso son de la casa como son Rafael Wals Dantas y Alfonso Lozano, es cuanto menos de alabar (aunque esta Córdoba cainita, en lugar de ver con buenos ojos que se ponga en valor su patrimonio propio, se empeña en criticar la filosofía de esta banda, no sé por qué... o bueno, sí lo sé, pero es muy vergonzante y ridículo de explicar). Si a la propia filosofía y gusto de la Banda le sumamos que acompaña a Hermandades bastante serias y con un bastante buen criterio musical, el resultado es un repertorio exquisito, bien interpretado y acompañando a palios con gran gusto. A resaltar el acompañamiento al palio de la Reina de los Ángeles del Císter (Ángeles del Císter, Ángeles, Reina, La Sangre y la Gloria,... vaya patrimonio musical tiene esta Hermandad) y al de Lágrimas y Desamparo de la Misericordia, mientras que en su propia Hermandad (que por lo visto han asumido ese rol tipista que el sobrenombre gitano suele dar a una Hermandad) es curiosamente donde la Banda más traiciona su filosofía.
Junto a la Esperanza destacar otra prácticamente local, la Banda de Música Tubamirum de Cañete de las Torres que están demostrando por qué son la mejor -no capitalina- de la provincia de Córdoba, y también de las locales añadir el correcto papel de la Banda de la Estrella.
De las foráneas también grandes aportaciones. Una de ellas como si también fuera local por lo asentada que está en la ciudad, AMUECI de Écija (y pensar que esta banda venía a mi pueblo antes de la explotación de las modas costaleriles...) cuajando también grandes acompañamientos con grandes repertorios y otra la Banda de Nuestra Señora del Águila de Alcalá de Guadaira completando la magnífica música de la Hermandad de la Sentencia (sin duda la Hermandad mejor acompañada en ese aspecto). Reseñables también bandas como la Soledad de Cantillana (otra que venía al pueblo, me duele cuando pienso las buenas bandas que venían en el pasado) que por desgracia no pudo demostrar demasiada elegancia por exigencias del guion de una Hermandad sometida al costal, Coria del Río, Bollullos o Mairena del Alcor.
Por otro lado, no todo iba a ser bueno y aquí también ha habido alguna Banda que, personalmente, no me encajan en una Semana Santa como Córdoba:
-una, la Banda de la localidad natal del maestro Pedro Morales (Lopera) que además lleva su nombre, la Hermandad ya ha hecho un inteligentísimo cambio y ha apostado por una sustituta de garantías como Tubamirum.
-la otra, Manuel Garín de Linares, no se sabe si hay interés en cambiarla pero poco acierto. No recordaba a esta banda tan mal y encima empeorado con un repertorio en el que por lo visto se tiró bastante de Mi Amargura para momentos puntuales de la Hermandad del Rescatado.
Discretos papeles de las otras tres bandas que me faltan por mencionar: Sol de Sevilla (ay, si no tuvieran el apellido Sevilla), la Filarmónica de Jaén y la local Cristo del Amor (esra última la peor de las locales, sin duda).

Sobre repertorios, como digo, cierta mejora, aunque todavía hay Hermandades que no ponen muy en valor lo cordobés, sonando bastante poco marchas cordobesas. En las que podríamos denominar Hermandades de "bulla" se ha tirado bastante de marchas como Encarnación Coronada, Mi Amargura, y también ha sido muy tocada La Madrugá de Abel Moreno en momentos "importantes".
Y finalmente, se echa de menos Virgen de las Angustias de Don Enrique Báez en la salida de a quien se dedica la marcha.


Hasta aquí mi análisis sobre la música de la Semana Santa de este año en Córdoba. La próxima parte me gustaría dedicarla a la música en Sevilla. Estén atentos.